El hombre para el que la Fiscalía pedía siete años de cárcel por la violación de una mujer el 12 de octubre de 2021 en el aparcamiento del Boulevard de Donostia ha sido absuelto por la Audiencia de Gipuzkoa, al entender que la declaración de la víctima no resulta suficiente para desvirtuar el principio de presunción de inocencia.
Según declaró la mujer durante el juicio celebrado el pasado 26 de noviembre, aquella noche coincidió con el procesado en un casino de la capital guipuzcoana, donde le ayudó a jugar a una de las máquinas porque él no hablaba español y "parecía que no sabía hacer la apuesta".
Una vez en el exterior, la víctima acudió a la parada de taxis del Boulevard, donde vio de nuevo al procesado con un tique en la mano, junto a la entrada de un aparcamiento subterráneo, mientras le hacia gestos, por lo que pensó que tendría algún problema para pagar y como no hablaba su idioma le acompañó escaleras abajo para intentar ayudarle.
Mucho miedo
No obstante, una vez en el estacionamiento, fueron juntos a los baños donde, sin darle "tiempo a nada", el varón la agredió sexualmente en un contexto en el que ella sintió "mucho miedo" porque llegó a pensar que la iba a estrangular.
La mujer aclaró que, a pesar de ello, no contó a nadie lo ocurrido porque padece ludopatía y, si lo revelaba, tendría que reconocer que había acudido a escondidas al casino después haber asumido ante su familia "el compromiso de que no iba a volver".
Sin embargo, una semana más tarde empezó a tener síntomas de una enfermedad de transmisión sexual y, angustiada por la situación y por las secuelas de la propia agresión sexual, se vio obligada a acudir al médico, quien le derivó al servicio de urgencias donde le diagnosticaron gonorrea y le advirtieron de que su marido también tendría que realizarse unas pruebas.
Reconoce a su agresor
Dos meses después, reconoció al supuesto agresor cuando ambos volvieron a coincidir en el mismo casino, lo que permitió el arresto del varón después de que otras pesquisas policiales no hubieran tenido éxito.
No obstante la sentencia del caso, a la que ha tenido acceso Efe, señala ahora que la declaración de la perjudicada no se encuentra "corroborada por otros elementos probatorios de carácter objetivo que permitan afirmar sin género de dudas" que el acusado la agrediera sexualmente.
"Reputamos ciertamente heteróclita y de escasa verosimilitud la versión ofrecida por la denunciante, atinente a la razón por la cual acompañó al acusado al aparcamiento y se introdujo con él en el baño de mujeres", señala la resolución, que por otra parte recuerda que el hombre había negado rotundamente que accediera al baño junto a la mujer.
Una versión que además fue corroborada por su chófer, quien reafirmó que el inculpado "nunca entró en el baño" con la víctima y que abandonó el estacionamiento en el coche conducido por él sin que sucediera nada extraño.
Grabaciones de las cámaras
El texto judicial pone de relieve además que, aunque el retraso en formalizar la denuncia "no puede aminorar la credibilidad o fiabilidad del relato de la víctima", lo cierto es que el mes y medio transcurrido hasta que los hechos fueron denunciados "ha impedido la visualización de las grabaciones de las cámaras de seguridad" que "podrían haber esclarecido de alguna manera" las interacciones entre víctima y acusado.
"Tampoco resulta en principio un comportamiento razonable que el varón, residente en Francia, de haber sido cierto que cometió una agresión sexual, volviera al mismo casino de Donostia donde habría perpetrado esos gravísimos hechos, sabiendo sin duda que podría estar siendo buscado por las autoridades", concluye la sentencia que no es firme y contra la que es posible recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV).
Se da la circunstancia de que el pasado jueves otro hombre se conformó con una pena de cuatro años de cárcel, tras reconocer que violó a otra mujer en septiembre de 2024 en otro aparcamiento de San Sebastián situado en la plaza de Cataluña del barrio de Gros.