Gisèle Pelicot dice que se ha reconstruido "sobre un campo de minas" y que se ha vuelto a enamorar
Afirma que haber escrito el libro de sus memorias, 'Un himno a la vida', le ha permitido hacer "una introspección, un balance de mi vida"
Gisèle Pelicot, víctima de las violaciones organizadas durante una década en su domicilio por su exmarido Dominique Pelicot, condenado a 20 años de prisión, ha expresado que se ha reconstruido "sobre un campo de minas" y que se ha vuelto a enamorar, un hecho que no creía que sucedería porque, según ella, tenía necesidad de soledad.
Pelicot, que ha publicado un libro con sus memorias, 'Un himno a la vida' (Lumen / Ara Llibres), ha señalado que haber escrito el libro le ha permitido hacer "una introspección, un balance de mi vida" y ha remarcado que las violaciones organizadas durante una década por su exmarido fueron, en sus palabras, un cataclismo, ha dicho en una entrevista en 'La Vanguardia' recogida por Europa Press.
"El momento más complicado"
Ha explicado que "el momento más complicado" de su vida fue cuando tuvo que decirles a sus hijos que su padre estaba en la cárcel y contarles lo que le hizo a ella, y ha apuntado que cuando le mostraron las fotografías de los actos cayó en un abismo, textualmente.
Preguntada por si su relación con los hombres ha cambiado, ha explicado que ante el tribunal había hombres de todas las edades y de todas las categorías socioprofesionales: "Evidentemente es una categoría de hombres que funciona así. No pongo en el mismo saco a todos los hombres, felizmente. He tenido amigos hombres en mi vida".
Se ha mostrado sorprendida con la repercusión de su caso: "No me imaginaba en absoluto que mi palabra tendría un eco tan grande, también más allá de Francia. El primer día pensaba que serían solo varias líneas en la página de sucesos y que volvería para el día del veredicto".
Temas
Más en Sociedad
-
Gipuzkoa activará 3 millones de euros para sostener al sector agrario
-
Huelga de médicos en Euskadi: Salud cifra el seguimiento del primer día en un 15% y los sindicatos en un 80% en algunos hospitales
-
El Supremo establece que llamar a un inmigrante "negro de mierda" es un delito de odio
-
Las mujeres mayores que viven solas en Euskadi lo ven como una etapa positiva de crecimiento personal