El Ararteko ha instado al Departamento de Salud del Gobierno Vasco a que reintegre los más de 500 euros abonados por un paciente del Hospital Donostia por los gastos de transporte y eliminación de una pierna que le fue amputada como consecuencia de una patología que sufría.

Este paciente se puso en contacto con la defensoría del pueblo en Euskadi después de que en agosto de 2023 le fuera amputada una pierna y que desde Osakidetza se le advirtiera de que, a diferencia de hace unos años, es el propio paciente el que debía contactar con una funeraria para hacerse cargo de la recogida e incineración del miembro amputado.

El afectado, según consta en la resolución del Ararteko, afirmó que el personal sanitario no supo concretarle la normativa que amparaba esta obligación de encargarse y correr con los gastos del transporte y eliminación de los restos.

El paciente, además de sufrir el "impacto psicológico" que supuso la amputación de una pierna, tuvo que gestionar y asumir los gastos funerarios del transporte y eliminación de la extremidad amputada a través de una empresa funeraria y que ascendieron a 531,71 euros.

El afectado interpuso una reclamación en el servicio de atención al paciente del Hospital Donostia para mostrar su disconformidad con el cobro de esta tasa, "máxime teniendo en cuenta sus escasos ingresos", y pidió a Osakidetza la devolución del importe abonado a la empresa funeraria.

Osakidetza desestimó esta petición por lo que el afectado, que cuenta con una pensión que en ese momento ascendía a 880,61 euros, recurrió al Ararteko.

En su resolución, el Ararteko señala que el decreto por el que se aprueba el Reglamento de Sanidad Mortuoria de Euskadi distingue entre cadáveres y restos humanos, definiendo estos como "aquellos de entidad suficiente procedentes de intervenciones quirúrgicas, amputaciones o abortos".

Así, mientras la inhumación e incineración de los primeros está expresamente previsto en la normativa que sean sufragadas por la persona fallecida o sus herederos, no ocurre lo mismo con los restos humanos.

Por ello el Ararteko recomienda al Departamento de Salud del Gobierno Vasco que proceda al reintegro de las cantidades abonadas por el interesado o sus familiares en concepto de gastos de transporte y eliminación de la extremidad que le fue amputada.