Un hombre para el que la Fiscalía pedía 5 años de cárcel por un delito de agresión sexual a una mujer en un local de jóvenes de una localidad del interior de Gipuzkoa ha sido condenado a 2 años de prisión, tras llegar su defensa a un acuerdo de conformidad con el Ministerio Público y la acusación particular que ejerce la víctima.
Inicialmente, las acusaciones habían calificado los hechos como constitutivos de un delito de agresión sexual si bien, tras el acuerdo alcanzado durante el juicio que ha tenido lugar este lunes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial, la Fiscalía ha modificado sus conclusiones provisionales para calificar lo ocurrido como un delito contra la integridad moral.
El acuerdo contempla además una compensación de 18.000 euros en concepto de responsabilidad civil para la perjudicada. El varón no ingresará en prisión, ya que el tribunal ha accedido a suspenderle la pena de cárcel con la condición de que no vuelva a delinquir en los dos próximos años.
Agresión
Según recoge el escrito de acusación del Ministerio Público, los hechos se remontan al 17 de abril de 2021, cuando la víctima y el acusado asistieron a una comida de amigos con otras 18 personas, tras la que la mayoría de asistentes acudió al citado local de jóvenes donde prosiguieron la fiesta hasta altas horas de la madrugada.
En este contexto, sobre las 5.00 horas, los presentes decidieron abandonar el lugar para irse a sus respectivos domicilios, si bien la víctima le preguntó al procesado si le importaba que se quedara a dormir allí, "pues había bebido mucho alcohol y consumido cannabis y no quería coger el coche para ir a su domicilio".
El procesado accedió a la petición de la chica, tras lo que ambos juntaron dos sofás y se durmieron abrazados, si bien ella le había advertido previamente de que "iban a dormir juntos, pero nada de sexo", concreta la Fiscalía.
No obstante, detalla el Ministerio Público, una media hora después, el encausado, actuando "a sabiendas de que estaba dispensando un trato vejatorio" a la mujer, incumplió la advertencia que ésta le había hecho, hasta que ella se despertó y lo apartó, al tiempo que le preguntaba qué estaba haciendo.