Aprender una lengua, además de una cuestión académica, es un proceso de pertenencia y de identidad que se vuelve especialmente relevante cuando un menor está recién llegado a Euskadi. Con este desafío en mente, en el curso 2019-2020 el Gobierno Vasco puso en marcha el programa Eusle (Aula de Inmersión Lingüística en Euskera), destinado al alumnado del 4º, 5º y 6º de Educación Primaria y 1º y 2º de Educación Secundaria Obligatoria que acaba de aterrizar en el sistema educativo de la Comunidad Autónoma Vasca.
Se trata de una iniciativa basada en el aprendizaje intensivo y progresivo del euskera, de modo que los y las estudiantes puedan adquirir las competencias comunicativas básicas en esta lengua vehicular y ponerlas en práctica tanto en el ámbito social como el curricular.
En el primer año, el programa Eusle cobró presencia en cuatro centros educativos públicos e involucró a 60 estudiantes
En su primer año de activación, el programa Eusle cobró presencia en cuatro centros educativos públicos e involucró a 60 estudiantes. No obstante, a fecha de 2025, la propuesta se ha extendido a una red de 89 centros con el apoyo de ocho profesionales de los Berritzegunes. Gracias a esta expansión, unos 1.200 estudiantes extranjeros han podido disfrutar de las oportunidades de inmersión que brinda Eusle.
Según ha podido detectar el Departamento de Educación del Gobierno Vasco, abundan los casos en los que el alumnado recién llegado ha tenido acceso limitado a una educación de calidad en sus países de procedencia. También se han identificado perfiles de estudiantes cuya escolarización se ha podido ver interrumpida. Todos estos factores aumentan el riesgo de que los menores sufran fracaso o abandono escolar.
Precisamente, una de las ventajas principales de Eusle es que pone el foco en la atención personalizada a cada estudiante, puesto que se organizan grupos reducidos de no más de una docena de personas. Cada grupo Eusle dispone de un aula de referencia estructurada según su competencia lingüística y su rango de edad. De forma simultánea, los alumnos y alumnas asisten durante dos horas diarias al aula de inmersión a realizar actividades específicamente orientadas a la oralidad en las rutinas. Así pues, la iniciativa tiene una duración de 24 meses con el objetivo de que los menores puedan alcanzar el nivel A2 en euskera.
El compromiso absoluto de la comunidad educativa es uno de los factores que garantizan el éxito en esta propuesta de cara a la acogida y escolarización de los estudiantes recién llegados. Por esta razón, uno de los pilares fundamentales de Eusle es la construcción de centros inclusivos que permitan el desarrollo educativo a partir de la igualdad de oportunidades.
Priorizar lo esencial
El bienestar emocional de los menores constituye una de las prioridades dentro del programa. No en vano, los aspectos socio-afectivos permiten sentar las bases para que el proceso de aprendizaje fluya con el menor número de obstáculos posibles. Por ello, se promueve que los estudiantes conozcan el centro a fondo en términos de espacio, hábitos o distribución.
A partir de este punto, se busca entablar una relación de confianza entre el alumnado y el nuevo entorno, para que los procesos de socialización y enseñanza sean abordados desde la seguridad y comodidad. Además de tener en cuenta estos aspectos, se realiza una evaluación inicial a cada menor con un doble propósito. Por un lado, identificar sus patrones de estudio, sus habilidades y sus actitudes. Y por otro lado, detectar qué grado de competencias académicas, matemáticas y comunicativas reúne cada estudiante. Este procedimiento se lleva a cabo a través de un instrumento de valoración común para todos los centros que forman parte de Eusle.
La clave es conseguir que el euskera se utilice y se practique por voluntad propia no solo en el ámbito académico, sino también en la rutina cotidiana. El objetivo va mucho más allá de aprobar una asignatura o conjugar los aditzak sin titubear demasiado. Se busca que los menores lleguen a consolidar una relación natural con la lengua y la perciban como un recurso vivo para relacionarse, expresar sus ideas y participar activamente en el entorno sin que su contexto cultural o social sea un obstáculo.