Madrid – El 1% más rico del planeta ha consumido en apenas diez días el volumen de emisiones de dióxido de carbono que le correspondería para todo 2026 si se quiere cumplir el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 grados. Así lo concluye un nuevo análisis de Oxfam Intermón, que advierte de que el 0,1% de personas con mayor riqueza superó ese umbral incluso antes, el pasado 3 de enero.
El estudio subraya que este patrón se reproduce también en el Estado español. Si no se modifican los actuales niveles de contaminación, el 1% de la población con mayores recursos agotará su presupuesto anual de CO2 el próximo 16 de enero, mientras que el 0,1% ya lo hizo el día 4. Oxfam ha bautizado esta fecha como el ‘Pollutocrat Day’ para visibilizar, según explica, la responsabilidad desproporcionada de las grandes fortunas en el agravamiento de la crisis climática.
Ante este escenario, la organización reclama a los gobiernos medidas específicas dirigidas a quienes más contaminan. Entre ellas, una redistribución del esfuerzo de reducción de emisiones basada tanto en la huella de carbono como en la capacidad económica, así como un aumento de los impuestos sobre la renta y la riqueza de las personas superricas. También pide respaldo a las negociaciones de la ONU para avanzar hacia una cooperación fiscal internacional más justa.
Oxfam propone además gravar los beneficios extraordinarios de las empresas de combustibles fósiles. Según sus cálculos, un impuesto aplicado a 585 grandes compañías de petróleo, gas y carbón permitiría recaudar hasta 400.000 millones de dólares en un solo año, una cantidad equivalente al coste de los daños climáticos en los países del sur global.
Desigualdad
Concentración de la riqueza
lll Advertencia. Oxfam Intermón alerta de que la concentración de riqueza implica también una acumulación desmedida de poder político y capacidad de influencia. Como ejemplo, recuerda que en la última Cumbre del Clima de Brasil (COP30) los representantes de los lobbies de los combustibles fósiles superaron en número a cualquier delegación nacional salvo la del país anfitrión, con unos 1.600 asistentes. Esta desigualdad a la hora de producir emisiones tiene consecuencias graves: décadas de sobreconsumo provocarán pérdidas de hasta 44 billones de dólares en países de renta baja y media-baja para 2050. Además, las emisiones del 1% más rico en un solo año podrían causar 1,3 millones de muertes por calor antes de 2100.
En el caso español, insiste en la necesidad de eliminar los subsidios a los combustibles fósiles y reforzar la protección de los colectivos más expuestos a los impactos del cambio climático. “Es necesario construir un sistema que sitúe a las personas y al planeta en el centro. Un modelo basado en la sostenibilidad y la equidad es clave para afrontar la crisis climática y garantizar un futuro justo para todas las personas”, afirmó Norman Martín, especialista en Políticas de Cambio Climático de Oxfam Intermón.
La ONG recuerda que la brecha de emisiones entre ricos y pobres es estructural. En 2022, una persona del 1% con mayores ingresos emitió casi 15 veces más carbono que alguien de la mitad con menos recursos. En el Estado, una persona del 0,1% más rico generó 55 veces más emisiones que otra del 50% más pobre. El impacto se agrava, añade el informe, por el papel de las grandes fortunas como inversores en sectores altamente contaminantes y por su influencia política.
Oxfam alerta de que este desequilibrio tendrá consecuencias severas y estima que las emisiones de un solo año del 1% más rico provocarán 1,3 millones de muertes relacionadas con el calor antes de que termine el siglo.