El desalojo del antiguo instituto okupado en el barrio donostiarra de Martutene en el que, según algunos colectivos sociales, residían 111 personas, ha comenzado este jueves en medio de un fuerte despliegue policial. A pesar de que a primera hora de la mañana no se esperaba a nadie en su interior, para las 10.45 seis personas que todavía se encontraban allí han abandonado el antiguo centro educativo de los Agustinos.
Aproximadamente la mitad de los residentes habían dejado el lugar en busca de otro cobijo después de que se conociera la orden de desalojo. Otros 48 lo hicieron durante la tarde y noche de ayer y fueron alojados por el Ayuntamiento en el albergue municipal de La Sirena, en el barrio del Antiguo, según han señalado representantes de los colectivos que han acompañado a los okupas. Desde el consistorio, por su parte, han confirmado que otras 10 personas tienen permiso para alojarse en el albergue, pero todavía no se han personado allí.
"Muchos de ellos llevaban años viviendo en el edificio, y se habían construido su hogar de la mejor forma posible", han apuntado miembros de Harrera Sarea durante el desalojo. Respecto a los okupas que dejaron el edificio antes de que llegase la policía, han recalcado que "muchos han abandonado el edificio por miedo a ser extraditados debido a su situación irregular".
Ertzaintza, Guardia Municipal y Policía Nacional
Varias furgonetas de la Ertzaintza han llegado al edificio sobre las 9.05 horas de este jueves, han acordonado el acceso principal, y han obligado a alejarse a los representantes de colectivos sociales que han pasado la noche en el inmueble para ayudar a los ocupantes a retirar sus objetos personales.
En torno al edificio se han colocado numerosas patrullas de la Ertzaintza, de la Guardia Municipal, de la Policía Nacional así como una ambulancia y un dron que sobrevolaba el área, además de varios baños portátiles, por si el dispositivo se alargaba más de lo esperado.
El desalojo de los seis últimos habitantes del inmueble se ha desarrollado con absoluta normalidad tras recoger sus pertenencias y haberlas revisado junto a la policía, que ha rastreado todas las maletas y mochilas con la ayuda de sus perros. Eso sí, tres de ellos han sido trasladados en un coche de la policía de extranjería.
Los movimientos sociales, críticos
Representantes de los colectivos Harrera Sarea y Kaleko Afari Solidarioak, han hablado con los medios que han seguido la operación desde el lugar en el que les ha indicado la policía. "Nos parece muy bien que el Ayuntamiento haya dispuesto un recurso pero hay muchas personas que se han quedado fuera. Pedimos que se aloje a estas personas y a las otras 400 que siguen en situación de calle en Donostia", han exigido.
Además, han criticado "el presupuesto que hay para montar este desalojo" y han negado, en contra de lo que dijo el alcalde Jon Insausti días atrás, que haya existido por parte del ayuntamiento "visitas individualizadas" para dar una solución a cada a los okupas dispuestos a incorporarse en una salida social y laboral.
"Hemos sido los colectivos sociales los que hemos llevado a cabo el desalojo bajo la lluvia, trasladando sus pertenencias en nuestros coches. Esto se podía haber hecho de otra forma", han criticado, para a continuación asegurar que el recurso de La Sirena se ha abierto "a última hora, y gracias a la presión de los movimientos sociales. La llamada fue ayer por la tarde-noche sin dar oportunidad a organizar de verdad un desalojo escalonado". Haciendo hincapié en el recurso ofrecido en el último momento, han señalado que "todavía no está acondicionado" y que el Ayuntamiento todavía está buscando trabajadores para el albergue.
Recogida de material y protesta esta tarde
Por otra parte, los colectivos sociales como Harrera Sarea o Kaleko Afari Solidarioa, han organizado esta tarde (de 18.00 a 19.00 horas) en la plaza Teresa de Calcuta de Egia, junto a los juzgados, una recogida de material destinado a los sin techo a las puertas del invierno. En concreto, solicitan tiendas de camping, mantas, sacos de dormir así como ayuda económica para afrontar los gastos de estos primeros días tras haber sido desalojados del edificio de Martutene.
Además, a las 19.00 horas, desde este punto partirá una manifestación en dirección al Ayuntamiento.
EH Bildu
EH Bildu valora que el desalojo “escalonado” del edificio de los Agustinos de Martutene se haya desarrollado de manera tranquila, aunque subraya que esto ha sido posible gracias al trabajo previo de asociaciones que informaron a las personas que dormían allí, les ayudaron a recoger sus pertenencias y les dieron apoyo emocional. Consideran positivo que algunos puedan alojarse en el albergue La Sirena, que aún tiene camas libres, y vuelven a exigir que el albergue de Ondarreta permanezca abierto durante todo el invierno para evitar que personas sin hogar tengan que dormir en la calle, independientemente de la meteorología.
Al mismo tiempo, EH Bildu critica que el Ayuntamiento no haya contactado con todas las personas afectadas, dejando a algunas sin alternativas ni seguimiento pese al compromiso municipal de ofrecer un “recorrido personalizado”. Recuerdan que el desalojo se conocía desde hace un año y que se podrían haber preparado estos procesos con más antelación. Lo ocurrido, señalan, evidencia una realidad estructural: más de 500 personas viven en situación de calle en Donostia. Por ello, piden actuar de manera integral, reforzando el trabajo interinstitucional y activando los presupuestos ya previstos para abordar la problemática.