La Universidad del País Vasco (UPV/EHU) ha presentado este lunes su tomógrafo computarizado, único en el Estado español por su alta resolución. Este nuevo equipamiento ha sido financiado por la Unión Europea con 1,5 millones de euros y prestará servicio a la comunidad universitaria y a otros agentes del sistema científico vasco.

A la presentación, que se ha desarrollado en el edificio Martina Casiano, del área de Leioa-Erandio del Campus de Bizkaia de la UPV/EHU, han acudido la rectora de la UPV/EHU, Eva Ferreira, la vicerrectora de Investigación, Inma Arostegui, la directora de SGIker, Itziar Alkorta Calvo, y los técnicos responsables del uso de este equipo, Leire Sanfelices y Aitor Larrañaga.

Esta infraestructura singular, gestionada por los Servicios Generales de Investigación (SGIker) de la universidad pública vasca, prestará servicio a toda la comunidad universitaria y también a otros agentes científico-tecnológicos, tanto públicos como privados.

La rectora de la UPV/EHU, Eva Ferreira, ha subrayado la importancia de esta estructura en lo que supone de apoyo a la investigación de primer nivel. Tras señalar que una universidad "funda su excelencia en el capital humano, pero también en la inversión en equipamiento", ha dicho que gracias a este tomógrafo los equipos de investigación de la Universidad del País Vasco, y también los agentes públicos y privados del tejido industrial vasco, "van a contar con una extraordinaria herramienta para llevar adelante sus proyectos. La investigación de vanguardia exige equipamiento de vanguardia".

"Hoy damos un paso muy importante, ofreciendo una infraestructura necesaria que presta sus servicios, además, en todas las áreas del conocimiento", ha remarcado.   

TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA

Según han explicado desde la UPV/EHU, una tomografía computarizada es un conjunto de radiografías de rayos X de un objeto, radiografías obtenidas desde diferentes perspectivas, que son ensambladas mediante un programa de ordenador con el fin de obtener una imagen tridimensional.

Esta imagen, posteriormente, puede ser manipulada para extraer de ella toda la información necesaria. Se trata, por tanto, de una técnica no invasiva, que permite observar gráficamente y seccionar el interior de un objeto, sin tener que fragmentarlo, han indicado.

Los requerimientos técnicos, han precisado, son "conceptualmente simples: una fuente de rayos-X, un sistema de orientación del objeto que tomografiar, y un detector que recoge las imágenes". Después, un programa de ordenador reconstruye una única imagen en tres dimensiones, mediante un sofisticado tratamiento de las radiografías obtenidas. Ello requiere ordenadores de grandes prestaciones, para realizar cálculos sobre conjuntos de datos de varios gigabytes.

Estas características lo convierten en un equipo multidisciplinar, con una amplia gama de aplicaciones, desde restauración artística a investigación biomédica, análisis de fibras y porosidad, estudios en piezas metálicas o híbridas manufacturadas y física de materiales.

Además, la UPV/EHU ha explicado que el valor añadido que proporciona es su gran resolución, ya que, "en el mejor de los casos, puede detectar detalles de 0,4 micrómetros (4 diezmilésimas de milímetro: 400 nanómetros), lo que supone un salto cuantitativo importante respecto a equipamientos anteriores: una resolución hasta 500 veces mayor en el campo de la industria y 2.000 veces mayor en el área biomédica".

En ese sentido, desde la universidad vasca han indicado que la potencialidad de este nuevo equipo permite realizar "investigación de frontera". "Si bien la calidad del equipo es muy importante, una parte esencial del sistema es el tratamiento de datos. Ello requiere un entorno informático que, por precio, puede no ser accesible a cualquier grupo de investigación o empresa", han explicado.

El servicio general de Rayos X, Unidad de Moléculas y Materiales, de la UPV/EHU, dispone también de estaciones de trabajo en las que los usuarios pueden tratar la información obtenida.

La nueva infraestructura, financiada por la Unión Europea y regulada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, en la convocatoria de adquisición de equipamiento científico-técnico del año 2021, tiene un coste de 1.500.000 euros y se ha integrado en los SGIker, en cuya financiación participa el Departamento de Educación del Gobierno vasco a través del Plan del Sistema Universitario Vasco.

Al proceso de selección, que duró casi un año, hubo de añadirse el tiempo destinado al acondicionamiento del local (el equipo pesa más de 8 toneladas), pero ya está totalmente operativa.