Saber realizar una reanimación cardiopulmonar (RCP) puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte ante una parada cardíaca.

Los especialistas insisten en que cualquier persona puede necesitar estos conocimientos básicos, ya que una emergencia puede producirse en cualquier lugar y momento.

Según señaló el cardiólogo José Abellán en 'Zapeando' este martes, es importante saber hacer una reanimación, ya que es algo que le puede pasar a cualquiera "en cualquier momento".

La rapidez de actuación es clave, porque los primeros minutos tras una parada cardíaca son decisivos para aumentar las posibilidades de supervivencia.

Primer paso: garantizar la seguridad

Antes de ayudar a una persona que se ha desplomado, es fundamental analizar el entorno.

Según explicó el especialista, cuando alguien se desploma lo primero es asegurarse que estamos "seguros" en el sitio, por ejemplo que no estemos en medio de una carretera: "Lo primero es asegurarnos de que estamos en un espacio seguro".

Una vez garantizada la seguridad, hay que acercarse a la persona y comprobar si responde hablándole y llamando su atención.

Si no hay respuesta, el siguiente paso es activar el sistema de emergencias. Tal y como indicó el cardiólogo, si la persona no responde, "antes de hacer nada, pedimos ayuda" a la gente de alrededor y al 112. Avisar rápidamente a los servicios sanitarios permite que la asistencia especializada llegue lo antes posible.

Entrenamiento de reanimación cardiopulmonar Freepik

Cómo iniciar la reanimación cardiopulmonar

Tras pedir ayuda, hay que comprobar si la persona respira correctamente.

Para ello se debe abrir la vía aérea mediante una sencilla maniobra manual. "Abre la vía aérea. Mano en la frente, dedos en el mentón y bascula ligeramente la cabeza hacia atrás", explicó.

"Si no está respirando empiezas a hacer la reanimación cardiovascular", explicó.

La técnica consiste en realizar compresiones torácicas continuas y eficaces. "Coloca las manos en el centro del pecho. Brazos rectos. Empieza a comprimir fuerte y rápido", detalló el especialista.

El ritmo recomendado debe ser de 100–120 compresiones por minuto, con una profundidad de entre 5 y 6 centímetros.

La secuencia ideal consiste en 30 compresiones y 2 ventilaciones, siempre que se sepan realizar correctamente. En caso contrario, se recomienda continuar únicamente con compresiones torácicas.

No detener la RCP hasta que llegue la ayuda

Una de las claves de la reanimación cardiopulmonar es la continuidad. "No pares. Sigue hasta que llegue la ayuda, haya un desfibrilador o la persona muestre signos de vida", matizó el cardiólogo.

La inacción puede tener consecuencias graves

Los expertos recuerdan que muchas personas no actúan por miedo a hacerlo mal, pero la inacción puede tener consecuencias graves.

En este sentido, el especialista fue claro: "En una parada cardíaca, actúa. Y por supuesto, no tengas miedo de hacerlo mal. Ten claro que es mucho mejor hacerla no perfecta... que no hacerla", sentenció el cardiólogo.

Por este motivo, cada vez más profesionales sanitarios recomiendan aprender reanimación cardiopulmonar básica, una habilidad sencilla que puede salvar vidas y que cualquier ciudadano debería conocer.