Los infartos son uno de los mayores problemas de salud pública.
Según señala la Clínica Universidad de Navarra, "el infarto de miocardio es la principal causa de muerte de hombres y mujeres en todo el mundo".
Son un problema cardíaco que llega de sorpresa y sin avisar, pero es importante saber que son prevenibles y basta con seguir ciertos hábitos saludables para cuidar la salud del corazón.
En una entrevista en 'La Ventana' de La Ser, el reconocido cardiólogo José Abellán quiso explicar cómo prevenir los infartos.
"En los infartos de corazón, el músculo no enferma. Lo que enferma son las arterias que lo envuelven. Ocurren problemas en la nutrición y oxigenación del corazón", señaló, matizando que es eso lo que provoca que el corazón se infarte.
"El tabaco es un tóxico para las arterias", subrayó el cardiólogo, alertando que las del corazón son "especialmente sensibles".
Por ello, Abellán definió al tabaco como "el gran agresor de nuestra sociedad".
Hábitos que dañan el organismo
No es ningún secreto que los alimentos ultraprocesados, el alcohol, las bebidas energéticas o azucaradas y el tabaco son nocivos para la salud. Sin embargo, mucha gente se pregunta si están a la misma altura o provocan el mismo daño a nuestro organismo
Por ejemplo, no es lo mismo fumarse un cigarro o beberse un refresco de cola. Aunque ambos afectan a nuestra salud cardiovascular o a nuestro cerebro, no lo hacen con la misma intensidad.
A la pregunta de qué es más nocivo para la salud, si fumarse un cigarro al día o tomar un refresco de cola al día, José Abellán lo tuvo claro en otra entrevista reciente: "Un cigarro".
El doctor explicó que a pesar de ser una pregunta muy "aventurada", pues "ninguno es beneficioso", como cardiólogo, considera que el hábito de fumar es más nocivo: "El tabaco mata cada día a 22.000 personas. Es el gran asesino de nuestra sociedad".
7.000 sustancias químicas
Fumar tabaco es una de las principales causas de enfermedades prevenibles y muertes en todo el mundo.
A pesar de la amplia información disponible sobre sus efectos nocivos, millones de personas continúan fumando, muchas de ellas atrapadas en una adicción que combina factores físicos, psicológicos y sociales.
El humo del tabaco contiene más de 7.000 sustancias químicas, de las cuales al menos 250 son perjudiciales y unas 70 cancerígenas. Estas sustancias dañan casi todos los órganos del cuerpo.
Problemas de salud
Entre los efectos más conocidos se encuentran el aumento del riesgo de cáncer de pulmón, laringe, boca, vejiga, páncreas y esófago.
Además, el tabaco contribuye a enfermedades cardiovasculares como el infarto de miocardio y los accidentes cerebrovasculares, al reducir el oxígeno en la sangre y dañar las arterias.
El sistema respiratorio es uno de los más afectados: los fumadores suelen desarrollar bronquitis crónica, enfisema pulmonar y una disminución progresiva de la capacidad pulmonar. También el sistema inmunitario se debilita, lo que facilita infecciones. En el caso de las mujeres embarazadas, fumar puede causar bajo peso al nacer, partos prematuros o incluso muerte fetal.
Más allá de los efectos físicos, el tabaco genera dependencia psicológica. La nicotina, adictiva y estimulante, actúa sobre el sistema nervioso central y produce sensaciones de placer y alivio temporal del estrés, lo que refuerza la necesidad de seguir fumando.
Beneficios de dejar de fumar
Los beneficios de dejar el tabaco comienzan casi de inmediato. A los 20 minutos, la presión arterial y el ritmo cardíaco empiezan a normalizarse.
En 24 horas, los pulmones comienzan a eliminar el monóxido de carbono, y en pocas semanas mejora la capacidad respiratoria.
El riesgo de infarto se reduce a la mitad en un año y, tras 10 años sin fumar, el riesgo de cáncer de pulmón desciende de manera significativa.
Además de los beneficios físicos, dejar el tabaco mejora la calidad del sueño, la piel, el aliento y el gusto, y contribuye a una mejor salud mental al romper con la dependencia.
Teniendo todo esto en cuenta, y aunque es evidente que dejar de fumar no es fácil, es una de las mejores decisiones que una persona puede tomar. Con compromiso, apoyo y estrategias adecuadas, cada paso hacia una vida sin tabaco es un gran logro para la salud y bienestar.