La Real Sociedad tiene clara la posición que va a adoptar respecto a los últimos atracos arbitrales que ha sufrido. Dada la situación y la escandalosa tendencia en contra, el club txuri-urdin ha decidido que lo mejor es no elevar la voz y evitar la denuncia pública al considerarla contraproducente. A pesar de estar curados de espanto y de viajar preparados para cualquier cosa que les pueda suceder, en Anoeta están indignados con los robos que ha sufrido el equipo en los dos derbis en Bilbao y en Madrid. Como suelen defender, sus dirigentes se han quejado de manera privada donde hay que hacerlo. Incluso se supone que Jokin Aperribay, que entró con cara de pocos amigos en el palco de Mendizorroza, le comentaría algo al presidente de la Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, con el que siguió el emocionante duelo de cuartos de final horas después de conocerse la esperpéntica sanción de dos partidos a Brais Méndez.

Muchos medios madrileños, los más talibanes, quisieron agarrarse al mensaje de Pellegrino Matarazzo en la sala de prensa, en el que manifestó que hubo contacto en ambos penaltis, para justificar que el árbitro había acertado cuando es evidente que Vinicius exagera y se deja caer: “Había contacto, por lo que no había motivos para echar para atrás los penaltis. Vinicius estaba buscando el penalti, eso seguro. Tendríamos que ser más listos para no caer, no ir al suelo en esas acciones. Te castigan con eso. Si vas dos contra uno, uno aguanta y el otro ajusta el espacio. No hemos controlado suficiente ese costado”, declaró el americano ante la algarabía de la caverna blanca. En el fondo, visto lo visto, en la Real y su entorno existe una preocupación latente y creciente por lo que pueda pasar en la vuelta de la semifinal, de manera que han tomado la decisión de dejarlo pasar.

La resignación de Oyarzabal

Mikel Oyarzabal lo expresó a la perfección en la zona mixta del templo blanco, más con sus gestos y sus muescas en la cara que con la palabra: “Dos penaltis y ya está, es lo que hay. De nada sirve ahora echar la vista para atrás, no se puede corregir. No sé, yo el primero me pilla lejos no lo veo y todavía no lo he visto repetido. El segundo desde donde me pilla veo que toca el balón, pero no sé si con algo toca también al rival. Para mí, el segundo quizás podía darse de otra manera, pero, bueno, se ha dado así y ya está, no sirve de excusa y no hay nada que decir. Creo que ahora mismo perder más energía en esas decisiones y en esos pensamientos, que lo único que te hacen es quemar la cabeza, no sirve de nada. No merece la pena perder tiempo en ello. Lo hecho, hecho está”.

Todo empezó cuando la Real conoció que el Comité de Apelación había confirmado la ridícula sanción de dos partidos a Brais y, en lugar de seguir con la protesta y elevar un recurso al TAD o incluso, como último caso, a la justicia ordinaria, optó por plantarse y dejarlo correr. Lo cierto es que la jugada tampoco le salió demasiado bien, ya que luego llegó la ida de la semifinal de Copa, con los dos claros penaltis no pitados por mano de Laporte y por un derribo a Guedes que Sánchez Martínez zanjó con una amarilla mostrada cuando el realista se encontraba arrodillado en el suelo por fingir su derribo.

En el único soporte en el que el club ha mostrado su malestar ha sido en su página web cuando manifestó en el derbi de Liga que “la Real Sociedad ha presentado alegaciones a la escandalosa tarjeta roja mostrada a Brais Méndez en el partido de ayer”, dejando clara clara su disconformidad y enfado al incluir en su texto el calificativo de “escandalosa”.

Crónica en la web

En la crónica del encuentro del Bernabéu, critica abiertamente los dos penaltis sancionados contra los blanquiazules: “La Real ha frenado su racha y ha caído en el Santiago Bernabéu por cuatro goles a uno. Dos penaltis, que en la otra área difícilmente se habrían pitado, han facilitado la victoria local”.

A la hora de explicar las dos penas máxima, empieza por el gol txuri-urdin: “Un penalti de Huijsen sobre Herrera lo ha aprovechado Oyarzabal para igualar el choque, pero, poco después, primer penalti más que discutible y gol de Vinicius. Valverde ha hecho el tres a uno y ha dejado tocada a la Real”.

E incluso se mostró más contundente con el análisis del segundo tanto: “Nada más arrancar el segundo tiempo, el colegiado ha pitado otro penalti de esos y Vinicius ha hecho el cuarto”.

Como hemos mencionado, en la Real están muy preocupados ante lo que pueda suceder en la vuelta de la semifinal el 4 de marzo y no quieren dar ningún paso en falso que pueda perjudicarles. En Anoeta van a estar muy atentos a la designación para ese encuentro y confían en que no influya en el marcador porque, si lo hace de nuevo en su contra, el escándalo va a adquirir tintes de repercusión mundial, como tanto les gusta repetir por aquí cerca.