Así afrontaba Matarazzo la copa alemana
En Stuttgart y Hoffenheim gestionó un total de seis eliminatorias inmersas en plena vorágine liguera, introduciendo en las alineaciones una media de cuatro cambios por partido
Y de repente, la Copa del Rey... Bastante tiene Pellegrino Matarazzo con la tarea que se ha encontrado aquí en clave liguera, heredando hace sólo dos semanas una Real Sociedad de delicada situación clasificatoria. Pero el calendario sitúa este martes al técnico estadounidense ante una eliminatoria cuya gestión en clave de reparto de minutos resulta toda una incógnita. Está claro que cada club, cada temporada y cada momento de la misma presentan particularidades que dificultan extrapolar al partido contra Osasuna vivencias del Stuttgart 2019-20 o del Hoffenheim 2023-24. A partir de todo ello, la hemeroteca dice, en líneas generales, que al técnico txuri-urdin no le gustan las rotaciones masivas, y sí refrescar a sus equipos desde la moderación.
Para empezar, hagamos un apunte importante respecto a la copa alemana. Su primera eliminatoria, la que suele enfrentar a los equipos de primera división con rivales de categorías bajas, se disputa siempre en verano, antes de la primera jornada liguera. Se convierte así a menudo, de forma encubierta, en un último amistoso de pretemporada, lo que unido a la entidad de los rivales desvirtúa incluir dicha ronda en un análisis de Matarazzo en su versión copera. Al margen de dichas eliminatorias, el entrenador realista encaró en Alemania otras seis, inmersas ya estas en plena vorágine liguera (como la de este martes contra Osasuna). Y el balance de cambios en sus alineaciones respecto al once del domingo anterior habla de una media de cuatro movimientos por encuentro.
Rotaciones moderadas
Extrapolando esta última estadística a lo que aguarda en Anoeta ante Osasuna, podríamos esperar en la Real un equipo inicial con variantes respecto a lo visto el viernes en el Coliseum, pero sin grandes revoluciones. Yendo ya a la zona del campo en que se producirían esos cambios, cabe subrayar que Matarazzo refrescaba en mayor medida la parcela ofensiva que la defensiva, con motivo de sus experiencias coperas en Stuttgart y Hoffenheim. Y habrá que ver además si opta por dar continuidad a la trayectoria copera de Unai Marrero durante el presente curso (el azpeitiarra ha jugado las tres rondas disputadas hasta la fecha), asunto cuyo pronóstico complican las referencias germanas del entrenador.
Dejó entrever Matarazzo durante su reuda de prensa de este lunes que el propio Marrero tiene muchas opciones de ser de la partida ante Osasuna. Si así sucediera, el estadounidense estaría repitiendo en la Real lo que ya hizo en el Stuttgart, donde su portero de la copa fue siempre el suplente habitual en liga, Fabian Bredlow. Aunque ojo, también hay que tener en cuenta la experiencia del técnico en el Hoffenheim, club en que dio continuidad al meta Baumann, titular en el campeonato doméstico y también en las distintas eliminatorias disputadas.
No puede decirse que al preparador txuri-urdin se le diera muy bien la DFB Pokal, denominación de la copa alemana. Nunca superó los octavos de final, precisamente el techo que puede romper este martes a los mandos de la Real. Es cierto que se ha encontrado al conjunto txuri-urdin ya clasificado para dicha ronda, una circunstancia favorable que viene a compensar la que sufrió en el Hoffenheim: cuando el club le destituyó, el equipo había sobrevivido a los dos primeros cruces y debía jugar los octavos en el campo del Wolfsburgo.
