Tras un pobre arranque de Liga y consumido ya el descanso navideño, la Real Sociedad se aproxima ya al final de la primera vuelta del campeonato. El partido de este domingo en Anoeta (21.00 horas) contra el Atlético de Madrid y el del próximo viernes en el campo del Getafe implicarán para los txuri-urdin la llegada al ecuador del torneo, un momento del curso idóneo para mirar a la clasificación como fiable termómetro: todos los equipos habrán jugado contra los 19 restantes, y el cálculo de las proyecciones de puntos hasta final de campaña resultará sumamente sencillo. Para que las perspectivas en clave txuri-urdin sean mejores, al conjunto de Pellegrino Matarazzo le toca mejorar de aquí a la semana que viene sus escasos 17 puntos...

Lo cierto es que se antoja pronto aún para sacar una foto fija a la situación blanquiazul, con dos encuentros todavía por delante. Pero los mencionados 17 puntos, susceptibles de ser mejorados, significarían la tercera peor estadística del presente siglo, sólo por encima de las de dos campañas en las que se sufrió mucho a final de curso: la 2000-01, de salvación agónica con Toshack tras los ceses de Clemente y Periko Alonso; y la 2006-07, saldada con el doloroso descenso a Segunda División. En aquella campaña para olvidar, el equipo alcanzó el ecuador liguero con sólo trece puntos, después de perder en Anoeta contra el Valencia (0-1) en la 19ª jornada. Aquella tarde de domingo marcó David Villa de falta, jugó en el bando visitante David Silva y debutó como realista el brasileño Savio Bortolini.

Las primeras vueltas de la Real durante el presente siglo.

Las primeras vueltas de la Real durante el presente siglo.

A tiempo de todo

Si bien la situación txuri-urdin no es buena a día de hoy, tampoco conviene pintar el horizonte con tonalidades únicamente oscuras, pues la historia reciente también dice que esta misma Real se encuentra aún a tiempo de firmar una primera vuelta digna de cursos decentes. Ganando los dos partidos ante Atlético y Getafe, o incluso sumando cuatro puntos de seis posibles, se equipararía con estadísticas de temporadas como la 2004-05 (22 puntos tras 19 jornadas), de permanencia muy tranquila de la mano de Amorrortu.

CASA Y FUERA: LA SEGUNDA VUELTA, CON CALENDARIO DESIGUAL

Los 19 partidos que implica cada vuelta liguera suponen siempre un desequilibrio entre duelos en casa y fuera, circunstancia que en esta primera parte del curso ha perjudicado levemente a la Real. Los txuri-urdin alcanzarán la semana que viene el ecuador del campeonato después de disputar diez partidos a domicilio y nueve en Anoeta, cifra inversamente proporcional a la que vivirán durante la segunda vuelta, con más encuentros como locales (diez) que como visitantes (nueve).

Tendrán que visitar Donostia, por este orden, Barcelona, Celta, Elche, Oviedo, Osasuna, Levante, Alavés, Getafe, Betis y Valencia. La agenda casera habla de que, después de la siempre complicada contienda ante los culés (el próximo 18 de enero), los otros nueve compromisos en Anoeta resultarán teóricamente asequibles para hacer buen acopio de puntos, pues ya habrán pasado por Anoeta los cinco equipos participantes en la Champions. Todo lo explicado debería significar también, lógicamente, un muy complicado calendario a domicilio, algo que corrobora la lista cronológica de compromisos: Athletic, Real Madrid, Mallorca, Atlético de Madrid, Villarreal, Rayo, Sevilla, Girona y Espanyol.

Existirían también paralelismos con la 2011-12 que significó el aterrizaje de Montanier (21 puntos en el ecuador), saldada luego con una cómoda plaza final. Y podría hablarse igualmente de la 2017-18 con Eusebio (23 puntos en la primera vuelta), campaña en la que la posterior reacción con Imanol permitió incluso soñar con Europa, objetivo que, eso sí, parece ya difícilmente alcanzable para la presente temporada.