Odegaard, Zurutuza y Moyà: interrogantes más allá del 30 de junio

Zurutuza, quien anunció su adiós para este curso, Moyá, a quien no han transmitido aún si le renuevan, y Odegaard, quien expresó al Madrid su deseo de cumplir un segundo año de cesión, no tendrán problemas para acabar este curso aunque su futuro aún es una incógnita

28.06.2020 | 12:00
Martin Odegaard, en la sala de prensa de Zubieta.

En esta excepcional temporada por los devastadores efectos provocados por la pandemia del COVID-19 se va a dar la curiosa circunstancia de que a los jugadores cuyos contratos finalizan el próximo 30 de junio les prorroguen los mismos para poder finalizar un campeonato liguero que se reanudó el 11 de junio y que tendría que terminarse antes del 2 de agosto LaLiga ha fijado el 19 de julio como la fecha de la conclusión, siempre y cuando la crisis sanitaria no obligue a tomar alguna medida extraordinaria. De esta manera, quedan tan solo dos días para que los clubes solventen la situación de los jugadores cuyos contratos expiran el mencionado 30 de junio. En la Real existen tres casos, en los que ya ha trabajado la planta noble de Anoeta: son los que se refieren a David Zurutuza, Miguel Ángel Moyá y Martin Odegaard. Aunque los tres precisamente con peculiaridades diferentes.

El centrocampista pelirrojo, que tan solo ha participado en cinco partidos de la presente campaña precisamente los de las cuatro primeras jornadas ligueras y el de Mendizorroza de la semana pasada; como titular lo hizo en este último y en el disputado en el Sánchez Pizjuán (3-2), acaba contrato el próximo 30 de junio, fecha en la que anunció que fijaba su adiós. El curso pasado renovó por un año, el que, según puntualizó, sería el último como txuri-urdin. En cualquier caso, Zurutuza podrá participar en la parte final de la competición liguera por la normativa que se ha elaborado en este sentido.

Un caso parecido, pero con un matiz bien diferente, es el que afecta a Moyá. El portero balear también finaliza contrato con la Real al término del próximo mes, pero en su caso el club txuri-urdin tiene la opción unilateral de prorrogarlo por un año más con una ficha inferior a la actual y todo apunta, según ha podido saber este periódico, a que así será. "Mi intención, no la escondo y la Real lo sabe, es seguir aquí porque estoy muy a gusto y puedo seguir aportando muchas cosas al equipo en todos los sentidos", declaró el guardameta mallorquín, quien también aclaró que "es una decisión que no me compete solo a mí, y aceptaría lo que fuese por parte de la Real, y la Real lo sabe. Que decide renovarme, pues aquí estaré para renovar y seguir un año más juntos. Si decide que termine la vinculación, pues trabajaré con mi representante para buscar un equipo". Eso sí, aunque finalmente no renovara su ficha es su hándicap, algo improbable tal y como hemos apuntado, acabaría la campaña aunque fuera más allá del 30 de junio.

Por último, en lo que respecta a Odegaard, se ha venido especulando desde hace meses con la posibilidad de que el Real Madrid lo repescara este verano, tras la magnífica temporada que ha firmado en la Real y habida cuenta de las pobres prestaciones que ha ofrecido Luka Modric en el último ejercicio, y no cumpliera de este modo el pacto que habían mantenido los dos clubes de que la cesión se prolongara durante un segundo año para que el noruego tuviera la oportunidad de crecer asentado en un proyecto deportivo atractivo como el realista. NOTICIAS DE GIPUZKOA publicó que el jugador ya había comunicado al club blanco su deseo de seguir otra campaña en Anoeta extremo que confirmó Jokin Aperribay indicando que "creo que Martin se va a quedar en la Real", pero, aunque finalmente no fuera así Zinedine Zidane tendrá la última palabra, al igual que en los dos casos anteriores, no habría ningún problema para que terminara este torneo liguero tan peculiar vistiendo la zamarra blanquiazul.

Los organismos competentes ya han realizado los trámites necesarios para que ningún futbolista que finalice contrato el 30 de junio pueda jugar con otro club lo que falta de la temporada 2019-20. Pero quedaba por concretarse una normativa que facilite a los diferentes equipos la prolongación de sus contratos más allá del 30 de junio, concretamente hasta que acabe el presente campeonato liguero. Algo que ya se ha plasmado, según ha podido saber este periódico.

El sindicato de futbolistas AFE había advertido que prorrogar los contratos podría incumplir el derecho laboral y dar pie a que algún club o futbolista que no estuviera de acuerdo acudiese a los tribunales. Incluso la FIFA llegó a admitir que no está en disposición de obligar a los jugadores a renovar por sus actuales clubes ni tampoco de instar a un equipo a ampliar el contrato de un futbolista. Fuentes de LaLiga confirman que casi todos los clubes de Primera ya han resuelto la burocracia de esta peculiar situación de momento, solo se ha conocido que el Getafe no ha prolongado los contratos de Deyverson y de Kennedy.

Además, la FIFA dio a conocer que su idea es que el mercado de verano comience el 1 de julio y se prolongue hasta el 1 de septiembre, once días antes de que comience la Liga, según la última previsión de Javier Tebas. Tiempo suficiente para que un futbolista que termine su contrato en un club y quiera fichar por otro se pueda inscribir durante el verano.

¿Sin final de Copa?

En el caso de los tres futbolistas mencionados de la Real, una cosa es que puedan jugar un mes más para acabar la temporada con su actual equipo, al igual de las situaciones que se den en el resto de clubes, pero otra, bien distinta, es que puedan jugar el partido más importante de la temporada y de los últimos años en la Real: la final de la Copa después de 32 años sin alcanzarla.

Y participar en esta histórica cita, además ante el Athletic en la que será la primera final copera entre estos dos contendientes, que se han ganado a pulso por su inmaculada trayectoria en el torneo del KO, pasa por que sigan vistiendo de txuri-urdin el próximo curso. Para ello, Zurutuza tendría que cambiar de opinión como había hecho el donostiarra Aritz Aduriz en el Athletic, antes de que diera a conocer que no jugará más por la prótesis que ha tenido que colocarse en la cadera y renovar por otra temporada, en la que sería, esta vez ya de forma definitiva, la última; a Moyá la Real debería darle el OK a la cláusula mediante la que puede jugar otro año en tierras guipuzcoanas, tal y como parece que será; y a Odegaard el Madrid tendría que dar el visto bueno a su deseo de completar su experiencia en el club donostiarra. Por tanto, todo apunta a que estos dos últimos sí tendrán la oportunidad de disputar la final de Copa, con público tal y como quieren tanto los dos contendientes como la Federación Española de Fútbol, que tiene suscrito un contrato con Sevilla, la temporada que viene otra cosa será si la pandemia del coronavirus lo permite, y en cuanto a Zurutuza la situación parece que no va a variar según lo previsto, sobre todo teniendo en cuenta también el complicado año que ha sufrido en forma de lesiones.

Los cedidos no podrán jugar

Otra de las cuestiones que puede suscitar alguna duda es la referente a los jugadores cedidos. Estos futbolistas no podrán incorporarse a sus clubes de origen para disputar este tramo final de la temporada a pesar de que en las ligas en las que militen sus equipos hayan tomado la decisión de darlas por finiquitadas. Las entidades a las que pertenecen en propiedad no podrían inscribirlos en la Liga al estar el mercado cerrado.

La Real tiene a siete jugadores cedidos en diferentes campeonatos: en Primera División está Kevin Rodrigues (Leganés); en la Segunda División estatal se encuentran Modibo Sagnan (Mirandés), Jon Guridi (Mirandés), Martín Merquelanz (Mirandés) y Alex Sola (Numancia); en la liga belga, Jon Bautista (KAS Eupen); y en el campeonato francés, Gero Rulli (Montpellier). Los torneos en los que juegan los cinco primeros cedidos de la Real, tanto la máxima categoría como la división de plata estatal, ya se han reanudado, pero los de los dos últimos cedidos, Bautista (Bélgica) y Rulli (Francia), tomaron la determinación de suspender la temporada de manera definitiva y se encuentran de vacaciones en la actualidad. Esto podría inducir a pensar que, en caso de necesidad por lesiones o cualquier otro motivo, cabría la posibilidad de que se incorporasen a la disciplina txuri-urdin, al menos desde el 1 de julio, y poder disputar algún partido si el cuerpo técnico lo estimase oportunidad, pero esta opción queda totalmente descartada por el motivo explicado con anterioridad.

Así las cosas, los siete cedidos se reincorporarán en la pretemporada del siguiente curso, que en principio no comenzará hasta mediados de septiembre, aunque en el caso de alguno, como Rulli, puede que ni lo haga porque lo lógico es que antes ya se haya buscado una salida para un portero con el que no cuenta la dirección deportiva del club guipuzcoano y con el que se pretende sacar una buena cantidad de dinero en estos nuevos tiempos de crisis el Montpellier habría ofrecido una cantidad muy inferior a los diez millones de euros que se estipulaban en la opción de compra que se había firmado en su cesión. No obstante, hay que recordar que el Manchester City ostenta el 30% de los derechos del meta argentino. Sea como fuere, todas estas cuestiones pasan por que la pandemia del COVID-19 siga remitiendo y permita que las competiciones sigan el transcurso previsto.