El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha acusado este sábado a las formaciones de derecha de vivir en un 'Black Friday' constante, en el que quieren poner "en venta" la democracia y los derechos de las mujeres y ofrecer "descuentos" en los servicios públicos para llegar al poder. Sánchez lanzó este mensaje durante su intervención en el Consejo de la Internacional Socialista en Malta, donde no abordó asuntos de la actualidad española y alertó de los riesgos que acarrean las ideologías de partidos como PP o Vox.

Durante su intervención, el presidente aseveró que los partidos de la derecha tradicional han sido absorbidos por la extrema derecha, perdiendo los valores que tenían y también votantes. Señaló que, antes, formaciones de izquierda y derecha podían discrepar políticamente, pero existía una "base común" en defensa de la democracia, la libertad, los derechos humanos, la ciencia y la verdad. "Ahora eso ha desaparecido", advirtió Sánchez.

El líder del Ejecutivo español añadió que la derecha tradicional creía ingenuamente que podía controlar a la extrema derecha, pero lo que ha hecho ha sido normalizarla, llevándola a gobiernos y copiando sus ideas y tácticas. Además, denunció las contradicciones de los partidos de la derecha: "Se llaman patriotas, pero se venden a las empresas multinacionales... dicen gobernar para la gente, pero legislan para las élites. Son una contradicción".

Sánchez insistió en que los gobiernos socialdemócratas no pueden permitirse "dar un paso atrás" y deben enfrentar grandes retos como lucha contra el cambio climático, reducción de desigualdades, igualdad entre hombres y mujeres y mantenimiento de la paz internacional. También destacó la victoria de Zohran Mamdani para la alcaldía de Nueva York, lograda incrementando las expectativas y no rebajándolas.

Conflictos bélicos

En cuanto a los conflictos bélicos, subrayó que actualmente están en sus niveles más altos desde la Segunda Guerra Mundial, especialmente por la situación en Ucrania y Oriente Medio, y alertó sobre los riesgos de ciberataques, amenazas híbridas y el uso de la Inteligencia Artificial como arma. Defendió la solución de los dos Estados en Israel y Palestina y pidió en Ucrania una paz justa y sostenible con garantías de seguridad e integridad territorial, enfatizando que la respuesta debe ser "diálogo y diplomacia", con un mensaje claro de "No a la guerra y un gran sí a la paz".

Para cerrar su intervención, Sánchez afirmó que, pese a los "momentos difíciles", la izquierda siempre será la brújula que apunta hacia la dignidad, igualdad y justicia, y envió mensajes de apoyo al partido turco CHP por su congreso y a los socialistas chilenos por los comicios electorales en su país.