Iparralde celebra hoy la primera vuelta de las elecciones regionales de Aquitania para formar la asamblea de la nueva macro-región, que agrupa a casi seis millones de habitantes entre Hendaia, el Béarn y el norte de Poitou-Charentes y del Limousin. Los comicios están marcados por la ausencia en las listas del PSF de Frantxoa Maitia. El histórico militante socialista denuncia haber sido víctima de un complot orquestado por miembros de su partido. Según la dirección del partido, los militantes han querido renovar las listas personas más jóvenes. El político bajonavarro, que se ve obligado a abandonar la política activa en primera fila, lamenta irse con la sensación de que no se han tenido en cuenta sus años de dedicación al partido.
Maitia niega rotundamente, por otra parte, haber sido mediador entre ETA y Madrid pese que su amigo Jesús Eguiguren le menciona en el libro ETA. Las claves de la paz. Confesiones del negociador. En varias ocasiones apostó por el diálogo entre ambas partes como único final a la violencia y reclamó el fin de la doctrina Parot y el acercamiento de los presos de ETA. A su juicio, que Arnaldo Otegi siga encarcelado es un error, ya que considera que su papel ha sido determinante en la evolución de la izquierda abertzale en los últimos años. Maitia respalda la labor del Grupo Internacional de Contacto liderado por el abogado sudafricano Brian Currin en el que participa Pierre Joxe, ex ministro de Interior francés. Joxe fue uno de los primeros en plantear la posibilidad de crear una institución propia para Iparralde hace 25 años y Maitia ha sido uno de los pocos representantes políticos vascos -si no el único- que ha denunciado públicamente las presiones ejercidas por Madrid contra cualquier avance en este sentido en Euskadi norte. En ocasiones ha mostrado su malestar por el hecho de que Francia siga las tesis españolas a cambio, por ejemplo, de su apoyo frente a Alemania en el Consejo Europeo. Esta apuesta clara por una institución propia, un departamento vasco o una Colectividad Territorial Específica, lleva a Maitia a calificar de histórica la creación de una mancomunidad única en Iparralde con fiscalidad y competencias propias.
Aunque Hollande no ha cumplido su promesa electoral de ratificar la carta europea de las lenguas minoritarias, Maitia está orgulloso de haber contribuido a la creación de la Oficina Pública del Euskara en Iparralde para poner en marcha una política lingüística en favor de su lengua materna. Fomentar la transmisión y el uso social del euskera son los principales ejes del organismo que Maitia preside desde 2012. Su mandato terminará el jueves con la firma de un convenio de colaboración con la Cámara des Artesanos.
Durante cuatro décadas, Maitia ha sido un referente al participar en 20 campañas electorales en las que ha conseguido diez victorias. Profesor antes de entrar en política, empezó a militar en el PSF en 1974. Nueve años más tarde fue elegido alcalde de su localidad natal, Izpura. Maitia fue primer edil del pueblo en el que nació en 1952 durante cuatro legislaturas. Tras la retirada de su principal rival, Michel Intchauspé, exministro de De Gaulle y diputado conservador, en 2004, Maitia consiguió ofrecer por primera vez a la izquierda el escaño del cantón de Garazi. La victoria de Maitia en la segunda vuelta por tan sólo 224 votos, algunos procedentes de la izquierda abertzale, frente al nuevo candidato conservador supuso un hito en un territorio históricamente de centro derecha. “Iraun”, pese a las adversidades, la clave es durar aseguró Maitia cuando por primera vez entró en el Consejo General de Pirineos Atlánticos.
interlocutor privilegiado En 1994 fue elegido consejero regional de Aquitania, un cargo en el que ha permanecido 21 años. Después de haber estado en la oposición durante los primeros cuatro años, llegó finalmente al poder y se convirtió en vicepresidente del Consejo Regional de Aquitania cuando Alain Rousset ganó las elecciones locales de 1998. Tras cuatro años en el área de medio ambiente, Rousset le encargó dirigir las políticas europeas, convirtiéndole en un embajador de la zona. Este político políglota, que además del francés domina como pocos el euskera y también se defiende en castellano, un interlocutor privilegiado para numerosas personalidades, entre ellos los lehendakaris Ardanza, Ibarretxe, López y Urkullu. Entre los proyectos realizados, Maitia recalca la creación de la eurorregión Aquitania-Euskadi en 2011 y lamenta no poder participar ahora en su ampliación con la presencia de Navarra a petición de su presidenta Uxue Barkos, con la que se reunió en Bertiz hace unos días.
En 2012, Maitia estuvo a punto de conseguir el escaño correspondiente al interior de Iparralde para el PSF. Pocos días antes, su amigo y candidato a la Presidencia de la República François Hollande obtuvo un 60% de los sufragios en el mismo distrito. Sin embargo, en la segunda vuelta de las legislativas, Maitia perdió ante el candidato de centro derecha por tan sólo 991 votos. La coalición de la izquierda abertzale EH Bai no esconde haber jugado un papel determinante en la derrota de Maitia, ya que sus votos fueron a parar a su rival en la segunda vuelta. Los abertzales no perdonan a Maitia su apoyo a la construcción de una nueva línea de alta velocidad que conecte con la Y vasca. Tampoco se olvidan de que en la década de los noventa se mantuvo en la segunda vuelta de elecciones cantonales dificultando la elección de un candidato abertzale, a pesar de haber llegado en tercera posición después de la derecha y Abertzaleen Batasuna. Según Maitia, no existían entonces condiciones para una alianza de izquierdas por la violencia y la negativa de AB a condenarla.
Tras décadas de trabajo, el PSF aparta ahora a Maitia, que se va a casa, dice, con la cabeza alta y con satisfacción por el trabajo realizado. Sin perder el sentido del humor, añade que por fin podrá dedicarse a su mujer, tras tantos años de dedicación completa a la política. La de Maitia es una trayectoria atípica en Iparralde, que reafirma que a menudo los peores detractores no se encuentran en otros partidos sino dentro de tu propia formación política.