Un martirio para Martxel Iztueta. Unai Laso y Jon Ander Albisu son la kriptonita de Erik Jaka y el prometedor zaguero de Tolosa. En la primera vuelta, los líderes del Campeonato de Parejas se anotaron un 6-22 y este domingo en el Ogueta abrieron aún más la brecha para concretar un soberano 5-22 que deja al delantero navarro y el zaguero de Ataun a apenas un palmo de la clasificación matemática para la liguilla de semifinales. No en vano, a cinco partidos del cierre de la fase regular, Laso-Albisu acumulan ocho triunfos y aventajan en tres a sus perseguidores. Un abismo del tamaño del Pacífico entre el primer peldaño y los demás. A vista de pájaro. Los de Baiko Pilota están siendo los mejores. Con bastante diferencia además. Queda mucho camino por recorrer, pero llevan perfil de txapela. Apuntan alto.

Ante una combinación inabordable de cabo a rabo, superior, con un brillante y talentoso Laso y el Albisu más seguro de su carrera deportiva, Jaka e Iztueta se llevaron un buen sopapo, no tanto por juego, sino por la certeza de que, suceda lo que suceda, si los azules se manejan en un espectro bajo de errores –dato que se está convirtiendo en una constante–, es prácticamente imposible encontrarles vías de agua.

El sotamano de Laso

Lució la ambición de Unai en los cuadros alegres, pero aún más la claridad de ideas. El sotamano del errotarra, hipertrofiado, agresivo y eléctrico, momificó a Jaka en la búsqueda del remate y puso a Iztueta a bailar con la más fea en el dos contra uno, en el que Albisu asomó como comandante: cubre, estabiliza, pega. El plan establecido funcionó a la perfección. Rodillo. El partido se despachó en dos parpadeos, los suficientes para saturar a Martxel. 

Laso y Albisu pasan por encima de Jaka-Iztueta en el Ogueta de Gasteiz en la novena jornada del Campeonato de Parejas. Álex Larretxi

Al de Tolosa le salió rápida la pelota de las manos, mostró bonitos golpeos –su diestra es larga, pero su zurda derrocha elegancia– y tuteó a su homólogo; sin embargo, ante la necesidad de evitar al navarro y su incesante expresión de explosividad, cimentada en gozar en cada pelotazo; ante una permanente urgencia de soltarle, llegando a defender Albisu con la espalda en el rebote, el tolosarra acabó por cometer más errores de los pertinentes. El asedio azul tuvo premio. Hamlet en Iztueta: buscar altura y jugarse el tipo o dejarle alternativa a un peligrosísimo Laso, capaz de cambiar el guion del tanto en apenas un sotamano. 

Mayúsculo rendimiento de Laso-Albisu

Jaka también tuvo que danzar a contracorriente, sin opción para gobernar con su zurda afilada, obligado a debatir sin incidencia con pelotazos de músculo que marcaran la diferencia. 

No hubo partido pese a que se registraron empates en el primero, segundo y tercer cartón. 

Quiero y no puedo

Del 5-10 al 5-22 fue un monólogo azul y un quiero y no puedo colorado. El 5-17 fue un ejemplo perfecto del encuentro. Iztueta dio tres derechazos de poder que encolaron a Albisu en el rebote. Martxel intentó una dejada. Laso defendió para poner la pelota atrás y comenzar el dominio azul. Jaka acabó tirando una volea muy complicada, ya sometidos.