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Kanpolibrean

La cosa va de palomas y lobos

Las puertas abiertas a Mercosur se añaden al tijeretazo a la PAC, la cerrazón a reducir la asfixiante burocracia y otras muchas cosas más

La cosa va de palomas y lobosArnaitz Rubio

Cuando nuestra madre se enfadaba con el patriarca de la casa, le espetaba a la cara un dicho popular vasco que dice “kanpoan uso, etxean otso” (fuera de casa, paloma, y en casa, lobo) y es la frasecita que me viene a la mente al ver cómo trata la Comisión Europea, con Ursula von der Leyen a la cabeza, a los agricultores propios, a los europeos. Alfombra roja para la entrada de productos agrarios del exterior y camino lleno de clavos para los productores europeos.

Con esta maternal entradilla quisiera abordar el terremoto generado en la Unión Europea, cuyo epicentro se ubica en el Parlamento Europeo, que ha decidido contra todo pronóstico remitir al Tribunal de Justicia europeo el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, para que dictamine si dicho acuerdo es compatible o no con los Tratados comunitarios de la UE, más o menos para que se entienda, la constitución europea.

Unos parlamentarios, creo que los menos, han votado porque creen sinceramente que las otras instituciones europeas quieren ningunear al Parlamento y otros, los más, por dar una sacudida al tablero europeo, poner en un aprieto a la Comisión y retrasar la puesta en marcha de este tratado de libre comercio que no gusta a ninguno de los extremos, ni a los de la derecha ni a los de la izquierda.

Pues bien, la cuestión es que ahora, las instituciones europeas se encuentran inmersas en un embrollo, hagan lo que hagan. Porque si la Comisión retrasa la entrada en vigor del acuerdo hasta que el Tribunal dictamine y después se ratifique en el Parlamento Europeo, Europa queda, a los ojos del mundo mundial, como un calzonazos que no controla ni su casa, y como un socio nada fiable e incapaz de llegar a acuerdos.

Si, por el contrario, activa la aplicación provisional del acuerdo sin esperar a lo que digan ni Tribunal ni Parlamento, entonces queda, a los ojos de la ciudadanía europea, como una institución europea autoritaria, que salta por encima de una institución elegida, directamente, por los ciudadanos que no es otra que el Parlamento Europeo. Por lo tanto, complicaciones, hagan lo que hagan.

En el plano político, el terremoto ha sido igual de explosivo. Llevamos desde el miércoles viendo, recibiendo, sufriendo y gozando con cientos de memes, mensajes y vídeos (incluso de este juntaletras) donde los que han votado por la vía judicial se arrogan la paternidad de la victoria.

Así, resulta paradójico ver a la extrema derecha, en nuestro caso Vox, sacando pecho y autocalificándose de protectores del sector, cuando son los verdaderos defensores del liberalismo y en su momento votaron contra la Ley de Cadena Alimentaria.

En fin, la cuestión es que 6 de Vox y 4 de pequeños partidos de izquierda votaron por la vía judicial, mientras 19 del PP, 18 del PSOE, 2 escindidos de Alvise y 1 del PNV optaron por no acudir a la vía judicial. El resto de eurodiputados, por una u otra razón, se ausentaron de la votación.

En el caso vasco, llama la atención que hay 5 votos contrarios a la vía judicial frente a ningún voto favorable a la vía judicial. Las redes arden, los baserritarras claman contra los que han votado en contra pero tampoco perdonan a aquellos otros, como Pernando Barrena, que se ausentó de la votación por estar de baja.

Reviso las declaraciones de unos y otros, repaso los mensajes en las redes y no encuentro posicionamientos ni declaraciones sobre un asunto, al parecer, tan espinoso como Mercosur y por ello, observo que los dos principales partidos vascos, EAJ-PNV y EH Bildu, sea por el motivo que sea, se ponen de perfil ante esta polémica y creo que ninguno de ellos está en condiciones de dar explicaciones a los baserritarras que se sienten desamparados ante estos posicionamientos, mejor dicho, desposicionamientos.

Veremos cómo discurre el culebrón de Mercosur y cómo van posicionándose las diferentes instituciones, partidos políticos y organizaciones, pero creo necesario que todos ellos sean conscientes de que, cuando analicen las posibles consecuencias del acuerdo de Mercosur, deben tener muy en cuenta el contexto europeo con una Comisión Europea empeñada en reducir en un 22% el presupuesto de la Política Agraria Europea.

Es por ello que los agricultores sienten un desamparo, digámoslo acumulativo, donde se amontonan las puertas abiertas a Mercosur (y detrás India), el tijeretazo a la PAC, la cerrazón a reducir la asfixiante burocracia y otras muchas cosas más que, a la postre, conllevan que los agricultores disparan a todo lo que se mueve, disparando con perdigón sin distinguir si están enfadados por la PAC, por Mercosur o por los dichosos papeles.

Recuerden lo que decía nuestra madre, la cosa va de palomas y lobos.