Suicidarse por tener trabajo http://www.eldiario.es
Si hace unos años impresionaban las cifras de muertos por accidente en la construcción de los estadios para el mundial de Catar en 2022, más cerca queda la crisis de salud mental -suicidios incluidos- en los trabajadores de la mayor central nuclear de Reino Unido, una obra que durará diez años. Que infraestructuras críticas en un escenario de cambio climático que ya nadie niega se lleven por delante la vida de nadie no ha tenido importancia jamás mientras se haya ganado dinero con ello, y va a seguir ocurriendo, pero no hay que irse a otros estados ni a macroinfraestructuras para vislumbrarlo. Pasa muy cerca y se disfraza de recuperación económica.
Greta, mejor en el colegio @claragrima
Desde que Rajoy utilizó en su minuto final de un debate electoral a una niña, habíamos visto a pocas de la relevancia política de Greta Thunberg. Soy recelosa de la hipervisibilidad y me gustaría que la concienciación política funcionara de otra manera distinta a la que lo hace (poniendo al personaje X superfamoso a dar mensajes o a convencer a Sánchez de que asista al Open Arms), pero, como a Clara Grima, me preocupa más que esto se delegue en menores cuando las medidas necesarias para reducir el impacto de lo que llegue ni son individuales ni pueden ser atajadas con un mero “que empiecen otros”. Greta tiene que acabar el colegio y diluir su hiperprotagonismo en una causa común.
Los verdugos de las aguas de Instagram @pablorros_
Igual que las piedras de la playa de Ondarreta están ahí por algo y solo hace falta que nos llevemos unas sandalias cangrejeras para bañarnos, la posidonia, clave para los ecosistemas mediterráneos (y que da a sus aguas el característico azul verdoso, además de capturar dióxido de carbono), se está retirando de algunos lugares como Gandía porque, vaya, molesta a los señores turistas. El tuitero Pablo Rodríguez añade el peligro que supone para esta planta el fondeo de embarcaciones en la costa, ya que sus anclas las arrancan de los fondos marinos. Queremos alterarlo todo para nuestro disfrute, sin ser alterados nosotros pero esto, claro, viene de vuelta.