Euskadi registró el año pasado 4.228 interrupciones voluntarias del embarazo, un dato prácticamente similar al del curso anterior, cuando se llevaron a cabo 4.225. A falta de que Osakidetza asuma esta atención en 2026, la gran mayoría de ellas, hasta el 95%, volvieron a realizarse en centros privados, aunque el 93,6% fueron financiadas públicamente.
Según se extrae del informe de interrupciones voluntarias del embarazo del Gobierno Vasco del último ejercicio, en 2024 se realizaron en Euskadi 4.228 abortos, de los que 4.210 fueron a residentes en la CAV. De este modo, por segundo año consecutivo se superó la barrera de los 4.000, tras más de una década entre los 3.400 y 3.900 abortos anuales.
Del mismo modo que ha ocurrido en los últimos 25 años, la inmensa mayoría de ellos se realizaron en centros privados, que sumaron el 95% del total. En Gipuzkoa, estas interrupciones se llevaron a cabo en las clínicas Askabide y Prada, aunque también se realizaron en el Hospital Universitario Donostia, en la OSI Debagoiena y en los hospitales de Mendaro y Zumarraga.
A pesar de que la mayoría fueron en clínicas privadas, el 93,6% de las interrupciones fueron financiadas públicamente. Por ello, Osakidetza ya trabaja para poder atender con sus propios recursos y en sus centros de salud y hospitales a todas las mujeres que deseen interrumpir voluntariamente el embarazo de cara al próximo año. Así lo anunció el pasado mes el lehendakari Imanol Pradales, señalando que se trata de un compromiso que se enmarca en el Pacto Vasco de Salud y que busca reducir la concertación en centros privados.
Por territorios, Gipuzkoa registró una tasa de interrupciones del 10,5, por detrás de Bizkaia, con 13,2, y por delante de Araba, con 10,4. Se trata de un dato más bajo que a nivel estatal, con 12,36, y que la media de la CAV, con 11,84.
En pareja, con trabajo y primera vez que abortan
En lo referente a las características de las mujeres que abortaron, el 43,9% de ellas vivían con su pareja; el 34,9% con sus padres o familiares; el 15% sola y el 6% con otras personas. Además, la mayoría (el 61,8) eran trabajadoras por cuenta ajena –el 16,1% se encontraban en desempleo y el 12,9% eran estudiantes–, y contaban con el Bachillerato o ciclos de Formación Profesional (el 42,3%) –frente al 28,5% que tenían la ESO o equivalentes y el 19,8% que poseían un título universitario–.
Más de la mitad de ellas (53,3%) no habían sido antes madre y no habían tenido previamente un aborto voluntario (el 66,3%). El 23,1%, en cambio, tenían un hijo anterior y el 16,5% dos, mientras que el 21,7% habían tenido una interrupción anterior.
La mayoría, asimismo, llevaron a cabo el aborto en las seis primeras semanas de gestación (el 50,6%), frente al 34,3% que lo hicieron entre las semanas siete y nueve; el 12,6% entre la décima y la decimocuarta; y el 2,4% entre la quince y la 22.
Hasta el 95,2% lo realizaron por petición de la mujer, un 3% por anomalías en el feto, y un 0,9% por grave riesgo para la salud de la embarazada y por anomalías incompatibles con la vida. La técnica de intervención utilizada por el 53,3% fue quirúrgica y el 46,7% farmacológica. En lo referente al uso de métodos anticonceptivos, el 62,87% aseguraron haberlos utilizado y la mayoría de ellos se informaron de la opción de abortar en los centros sanitarios públicos.
Perfil
- En pareja. La mayoría de las mujeres que abortaron vivían con su pareja, un 34,9% lo hacían con sus padres o familiares y el 15% solas.
- Trabajo y estudios. Seis de cada diez eran trabajadoras por cuenta ajena y el 42,3% contaban con el Bachillerato o ciclos de Formación Profesional.
- Primera vez. La mitad de ellas abortaron por primera vez y hasta el 53,3% no habían sido madres previamente.
Por nacionalidad, la mayoría de las mujeres eran españolas, con otras 44 personas de otros países de la Unión Europea, catorce del resto de Europa, 116 de África, 692 de América y 33 de Asia; y por edad, el grupo de 40 a 44 años fue el primero, seguido de 35 a 39 años. Además, hubo 18.848 jóvenes guipuzcoanas de 15 a 19 años a las que se les realizó una intervención.