Tras debatirse en el Congreso, y así dar luz verde en un avance de transparencia democrática, recientemente se han desclasificado un total de 153 unidades documentales del 23 de febrero de 1981, proceso que permite acceder a la información histórica de lo que ocurrió en el golpe de Estado. Si realmente queremos avanzar hacia una convivencia real, seamos transparentes, todos, conscientes de que quedan pendientes de desclasificación de otros hechos no menos graves acaecidos en Euskadi.
Bildu ha llevado al Congreso una iniciativa reclamando a modo de protesta pacífica, rechazando la violencia, el odio y el conflicto, enfocando en el trauma humano vasco, sobre unos hechos ocurridos hace 50 años en Gasteiz, se desclasifiquen los documentos y señalando al Estado por lo que aconteció, además de solicitar justicia y reparación, extendiendo dichas reclamaciones en el Parlamento Vasco, instando al Gobierno a que reconozca la responsabilidad principal y directa del Estado español.
El que a mí me interesa, y conocedor de que los que deberían de hacerlo no lo van a hacer, yo no censuro, sí desclasifico, harto del autoritarismo y populismo que invade nuestras vidas, unos y otros. Si en el Estado español la extrema derecha fue, ha sido y es un pilar de la dictadura franquista, aquí en Euskadi, la extrema izquierda fue y ha sido la dictadura que ajusticiaba, castigaba, señalaba y asesinaba contra el diferente. Aquellos que postulaban por medios violentos, hoy nos hablan de paz, convivencia y únicos defensores de los DDHH, alzan la voz reclamando desclasificaciones documentales, pero… ¿Y los propios? ¿Para cuándo sus memorias históricas y/o memorias recientes? ¿No queremos avanzar hacia una convivencia y transparencia democrática? Pues desclasifiquemos todo aquello que sea de interés general.
Aquí la pregunta que habrá que hacerse es la siguiente: ¿Tiene la extrema izquierda de este país, Euskadi, un problema de criterio?
Les animo a que Uds. también desclasifiquen “sus documentos”, yo les adelanto un pequeño anticipo, una misiva o carta y de interés general con fecha de 1981, recibida por un militante de eaj-pnv (se protege la identidad de la persona receptora de la carta), el mismo año del golpe del 23 de febrero que Uds. sí reclaman a día de hoy al Estado español