Cuando Rajoy llegó al Gobierno se encontró con que en la hucha había casi 67.000 millones de euros acumulados. Nadie había tocado ese dinero. Ahora solo quedan 15.915 millones. Peor imposible. Ante Bruselas había reconocido que el dinero que había se agotaría en el plazo de un año. Ahora solo quedan 15.915, o sea que no llega para la paga extra de Navidad de 2017. Y después, ¿qué?... Como dirían en mi pueblo, “soñu jo ta dantzan!”. Fátima Báñez, la ministra, dice que no nos tenemos que preocupar. Sabemos que ellos no se preocupan... Tienen proyectado que los pensionistas (más de nueve millones) puedan seguir trabajando y de esta forma mejorarán los ingresos. Con cerca de cuatro millones de parados jóvenes, piensan colocar a los pensionistas y reducir la oferta laboral a los parados y abaratar, a sueldos más precarios que los actuales, el trabajo disponible ante tanto demandante. Encima, en noviembre ha subido el paro. La pensión media, según el Ministerio, es de 1.194,29 brutos para los hombres y de 916,58 para las mujeres. Los autónomos cobran 792,53 y las mujeres, 581,82. La subida es del 0,25%. Total: dos euros más para la mayoría. Después de la reforma laboral del PP, muchos jóvenes cuando se jubilen, dudo que cobren. El déficit de la Seguridad Social alcanzará este año los 18.000 millones. La devaluación de los salarios está creando trabajadores pobres que no tienen suficiente para poder vivir. El Gobierno no puede seguir así. Su reforma laboral ha sido un fracaso. Debe volver cuanto antes a la negociación, a dar soluciones viables y justas a un problema que ya no admite demoras. No queda tiempo ni dinero.