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Movilidad eléctrica

Esta estación de carga autosuficiente solo necesita del sol para funcionar

¿Habrá electricidad suficiente para todos los vehículos? ¿Se encarecerá el precio de la luz en el futuro cuando ya no se use el petróleo? Frente a estas dudas, la movilidad de los próximos años va a contar con un aliado inesperado que solventará muchos problemas.

Esta estación de carga autosuficiente solo necesita del sol para funcionar

La transición hacia una movilidad eléctrica total depende de muchos factores. No se trata solo de que haya una amplia oferta de modelos, que tengan buenos precios (con o sin subvenciones) y que ofrezcan elevadas cifras de autonomía. También está el desafío de cómo recargar millones de vehículos… incluso, en ocasiones, sin depender de la red eléctrica ‘convencional’ (ya que eso podría provocar sobrecargas y derivar en nuevos ‘apagones’). 

Por eso, una buena idea que puede solucionar el reto tiene que ver con las estaciones de carga autosuficientes. Pero… ¿cómo se logra una instalación que pueda cargar con electricidad las baterías de los vehículos que pasen por ella… sin estar conectada a una fuente de suministro externa? La solución, en realidad, está sobre nuestras cabezas.

Las estaciones ‘solares’ son un tipo de infraestructuras que no solo reducen la presión sobre la red, sino que también ofrecen independencia energética y un modelo de sostenibilidad real.

En efecto, una fuente renovable como la energía solar está comenzando a transformar el panorama. Las estaciones ‘solares’ son un tipo de infraestructuras que no solo reducen la presión sobre la red, sino que también ofrecen independencia energética y un modelo de sostenibilidad real. Un buen ejemplo son soluciones como la que presentó recientemente la empresa Electra Solar, cuya idea consiste en instalar estaciones solares inteligentes en aparcamientos que ya existen (por ejemplo, en un centro comercial abierto), con capacidad para alimentar vehículos eléctricos y sin necesidad de conexión a la red, ya que generan y almacenan su propia electricidad.

La idea propuesta incluye paneles fotovoltáicos que abarcan una superficie total de entre 1.500 y 2.500 metros cuadrados, que es mucho. La energía que se genere y que no se necesite utilizar en un momento concreto, puede ser almacenada en baterías y de forma ‘local’ (no se vuelca a una red), de tal manera que se puede utilizar, por ejemplo, para que la instalación siga funcionando por la noche (o si existen picos de demanda). 

Desde 2023 ya existe en Francia una norma aprobada, por la cual se obliga a instalar paneles solares en aparcamientos de más de 1.500 m² de superficie.

De todas esas operaciones se hace cargo una plataforma digital propia desarrollada por Electra y que puede llevar a cabo una gestión inteligente en tiempo real de la producción, el almacenamiento y la distribución de energía. Además, la arquitectura de este tipo de instalaciones es modular, permitiendo un rápido despliegue en otros lugares, incluso a gran escala.

Por cierto, que otra ventaja de esta solución (más allá del beneficio ecológico) también es económica. Según la consultora Daze, integrar paneles solares en estaciones de carga permite reducir el coste por kilómetro recorrido y estabilizar el gasto energético. Además, ofrece a empresas y administraciones un mayor control sobre sus consumos, lo que resulta clave en un contexto de transición energética.

Aunque suene a ciencia ficción, lo cierto es que este tipo de instalaciones van a tener que expandirse y con cierta rapidez… incluso por ley. De momento y desde 2023 ya existe en Francia una norma aprobada, por la cual se obliga a instalar paneles solares en aparcamientos de más de 1.500 m² de superficie. En Alemania también se están impulsando medidas similares y ya se pueden encontrar marquesinas fotovoltaicas en centros comerciales, hospitales…

Todo el mundo quiere ‘aprovecharse’ del sol

No solo Electra Solar está pensado en cargadores públicos que permitan obtener energía para las baterías de los coches eléctricos a partir de los rayos del sol. Por ejemplo, la compañía austriaca Fronius ha desarrollado una solución parecida, pero enfocada más a su uso en viviendas y empresas. Se trata del cargador Wattpilot Flex, un dispositivo que se conecta directamente a instalaciones fotovoltaicas y permite cargar el coche eléctrico con el excedente solar… y con el consiguiente ahorro al no ‘tirar’ de la red. 

Su gran ventaja es la flexibilidad: está disponible en versiones domésticas y profesionales, con potencias que van desde 11 hasta 22 kW, y modos de carga inteligentes como Eco Mode (prioriza el uso de la energía solar) y Next Trip Mode (asegura la autonomía necesaria para el siguiente trayecto que se quiera realizar con el vehículo). Asimismo y gracias a la conectividad, toda la gestión se realiza de una forma muy sencilla. De hecho, con una aplicación específica y con las redes WiFi, LAN y RFDI, estamos ante una estación de carga inteligente y adaptable.

Mientras tanto, la neerlandesa Fastned es pionera en estaciones de carga ultrarrápida que integran energía solar en su diseño. Sus estaciones, presentes en varios países europeos, cuentan con marquesinas cubiertas de paneles fotovoltaicos que generan parte de la electricidad utilizada para recargar los vehículos. En Barcelona inauguraron dos estaciones capaces de suministrar energía suficiente para recorrer 300 km en apenas 15 minutos, con cargadores de hasta 400 kW. 

Lo que distingue a Fastned de otras propuestas es su enfoque arquitectónico: las estaciones se diseñan como “árboles solares”, estructuras que no solo protegen a los usuarios de la intemperie, sino que también producen energía limpia y además resultan muy vistosas (de hecho su característico diseño llegó a ser finalista en la categoría ‘Industria’ de los ‘Premios Design Europa’ del año pasado).

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Por último, Barter Energy ha apostado por un modelo similar que combina estaciones de carga de alta potencia con energía solar local. Sus instalaciones permiten recargar un coche eléctrico con autonomía de hasta 400 km en menos de 20 minutos, gracias a cargadores ultrarrápidos que se alimentan en parte de paneles fotovoltaicos integrados. La compañía destaca por su enfoque comunitario: promueve que empresas y municipios instalen estaciones solares que reduzcan la presión sobre la red y generen energía limpia en el mismo lugar donde se consume.