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Movilidad eléctrica

Cómo planificar un viaje largo en eléctrico desde Euskadi

Cualquier viaje en coche siempre ha exigido ciertos preparativos y determinados factores a tener en cuenta durante el propio trayecto. Con los vehículos eléctricos, esta planificación también existe e, incluso, resulta un poco más elaborada. Algo que puede ser una actividad interesante y, a cambio, disfrutar de todas las ventajas de la movilidad eléctrica.

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¿Qué se entiende por un viaje largo por carretera? En el caso de los vehículos eléctricos podríamos poner como referencia aquellos trayectos que, por número de kilómetros recorridos, ‘agotan’ casi toda la batería que ofrecen este tipo de modelos. ¿Y de qué cifra media estaríamos hablando? Tomando como ejemplo un listado con los cien modelos más populares que se venden en Euskadi, sería un valor comprendido entre 400 y 450 km.

¿Cómo afrontar, por tanto, un viaje de este tipo y qué consideraciones se deben tener en cuenta? En realidad, vamos a ver que hay muchos puntos en común relacionados con los que habría que analizar si el viaje se llevase a cabo con un modelo ‘térmico’ (sea gasolina o diésel).

-Lo obvio: elige el modelo que más lejos te permita llegar

Puede que la planificación de largos viajes comience, en realidad, el día que vas a comprar un eléctrico. Quizá suena muy evidente, pero contar con una mayor autonomía te permitirá… simplificar la planificación de un viaje largo. Es cierto que en cualquiera de estos ‘viajes largos’ es necesario llevar a cabo paradas técnicas por temas de descanso, poder estirar las piernas, tomar algo o atender necesidades fisiológicas. 

Con los vehículos eléctricos, esta planificación también existe e, incluso, resulta un poco más elaborada.

Pero, en la mayoría de las ocasiones, esas paradas pueden ser muy breves, de tal forma que una ‘recarga’ podría ralentizar ese ‘alto en el camino’. Por lo tanto, lo ideal es contar con un modelo que sea capaz de ofrecer una elevada cifra de autonomía; en la actualidad, se puede considerar que esa frontera la marcan los 600 km de alcance medio homologado… que, circulando a ritmo constante y legal por autopista podría quedar en los 450 km (es decir, que tuvieras que recargar cada dos paradas en un viaje largo). 

Si establecemos un ranking con los modelos de mayor autonomía del mercado, el problema es que los más destacados tienen unos precios… de seis dígitos. Es lo que sucede con los Mercedes EQS y Tesla Model S, que anuncian cifras por encima de los 800 km y precios superiores a los 110.000 euros. El siguiente en la escala, en un nivel más razonable, sería el BMW iX3 con 805 km y un precio desde 69.900 euros. Pero qué duda cabe que el modelo con la mejor relación precio/autonomía sería el Tesla Model 3 LR, que por 44.760 euros, sin promociones, cuenta con un alcance de 744 km.

TESLA model S, récord de autonomía.

-Comprueba que tus neumáticos (y el vehículo en general) se encuentran en un perfecto estado

Este tipo de planificación no es de las que ayuda a ahorrar tiempo, pero sí que permite ganar kilómetros de autonomía. Además, es algo compartido con los vehículos de combustión, ya que conseguir la máxima eficiencia en cualquier tipo de vehículo dependerá, en buena parte, de que todos sus componentes se encuentren en el mejor estado. En el caso de los eléctricos, la planificación puede resultar algo más sencilla; de hecho, el principal elemento que hay que tener en consideración es que los neumáticos se encuentren en sus presiones óptimas, es decir, las recomendadas por el fabricante (y, a ser posible, las presiones que se aconsejan para rodar rápido y con carga, que suelen ser unas décimas superiores a las que se utilizarían habitualmente). 

Otros elementos a comprobar en un eléctrico durante la planificación del viaje es que llevas los cables de carga; lo normal es que los puntos donde hagas una parada te encuentres con mangueras que se conectan directamente en tu vehículo… pero no está de más, como medida de refuerzo, llevar el cable con transformador que te permita, en un momento dado, conectarlo en un enchufe de carga doméstica.

Otros elementos a comprobar en un eléctrico durante la planificación del viaje es que llevas los cables de carga.

-Considera tener a mano un servicio interesante (aunque poco extendido): el de las empresas con ‘cargadores portátiles’. Imagina que estás en medio de una excursión por el campo y tu móvil, de repente, se queda sin nada de batería. Es muy probable que si alguien te presta un power bank (que es como una batería auxiliar) se lo agradezcas, porque podrás recuperar carga en tu teléfono sin buscar un enchufe. Algo parecido, pero con los coches, es el servicio de empresas de asistencia que cuentan con furgonetas en las cuales llevan cargadores portátiles. 

¿Su objetivo? Proporcionar energía de emergencia (es decir, la necesaria para llegar a un punto de carga fija) a un vehículo. Eso sí, siempre es bueno que contactes con ellos para saber con exactitud en qué zonas prestan su servicio (así sabrás de su disponibilidad por las carreteras en las que vayas a desplazarte) y también el coste que te pueden pedir. Una de las pioneras fue ‘full&fast’, que en vez de recurrir a un generador impulsado por algún combustible fósil, lo que hacían era transportar un cargador portátil de desarrollo propio. 

Por otro lado está L-Charge, que aunque tiene un radio de acción más limitado, cuenta con furgonetas que son auténticas centrales eléctricas (que funcionan mediante combustibles limpios para generar la electricidad, como gas licuado del petróleo o hidrógeno), cuyos servicios se requieren a través de una aplicación. Además, puede proporcionar hasta 150 KW de potencia, de tal forma que un modelo con una batería de tamaño medio puede pasar del 10 al 80% en apenas 25 minutos y ya ni siquiera te hace falta buscar un cargador convencional, sino que puede que te dé para llegar hasta tu destino. 

-Calcula los momentos óptimos de parada (y dónde hacerlos) con los apps y planificadores de ruta.

No hace falta volverse loco con un mapa, haciendo cálculos e intentando determinar en qué lugares habrá que detenerse para hacer una recarga rápida que permita seguir nuestro camino. Ya hay tecnologías, en forma de app, que tienen en cuenta multitud de factores para ayudarte a trazar la mejor ruta y en qué lugares realizar dichas paradas intermedias.

Planificador de ruta.

Uno de los más conocidos y completos es el planificador de ‘A better route planner’ o ‘ABRP’. Su modo de funcionamiento recuerda al de cualquier navegador o aplicación como Google Maps; tendrás que marcar tu punto de salida, tu destino, el modelo eléctrico que vas a conducir (para que el sistema conozca su consumo, autonomía media…) y también puedes facilitar datos como el nivel de carga con el que te gustaría llegar, si prefieres una ruta con paradas cortas y más numerosas o bien más largas pero en menos ocasiones…

También es muy conocida la app ‘Electromaps’, con su amplísima base de electrolineras en todo el estado, así como un buen planificador donde se incluye información sobre la disponibilidad de los diferentes puntos de carga en tiempo real. También ofrece un servicio parecido la app ‘Chargemap’ que se define como un planificador que te “ayuda a planificar la ruta ideal según su vehículo y sus preferencias”. Como los servicios anteriores, es gratuito, si bien tendrás que crearte una cuenta, facilitar datos y la app podrá recopilar información sobre tu forma de uso, tipos de viajes… 

Sea cual sea la solución que elijas, recuerda que siempre es buena idea conservar un cierto margen de carga en la batería (en torno a un 20%) por si pudiera surgir algún imprevisto que no te permita parar en el lugar adecuado. Ese ‘remanente’ de energía debe formar parte de un ‘plan B’ que siempre debes considerar en caso de que pudieras tener algún tipo de problema con la recarga.

Hay que apuntar que cada vez más modelos eléctricos incluyen en los dispositivos de navegación de sus sistemas multimedia este tipo de planificadores que resultan, si cabe, más precisos pues como van ‘a bordo’ del vehículo y saben en todo momento el consumo en tiempo real, pueden saber si se va a llegar sin problemas al cargador que se ha elegido.

-Si te ha llegado una actualización, quizá el momento ideal es instalarla justo antes de salir…

Una buena parte de los vehículos eléctricos disponibles en el mercado son vehículos conectados; eso tiene múltiples ventajas, como la que pueden recibir actualizaciones de software, al igual que sucede con tu teléfono móvil o tu ordenador. Si poco antes de salir de viaje te aparece en la pantalla del sistema multimedia una advertencia de que hay disponible una de esas actualizaciones, no dudes en aceptarla lo antes posible… incluso antes de planificar cualquier viaje

Por un lado, puedes evitar que el coche deba estar detenido en mitad de un viaje mientras la instalación se lleva a cabo de manera correcta y sin interrupciones. Por otro lado, es posible que una de las actualizaciones que recibas incluya mejoras relacionada con el rendimiento energético de la batería y que, sin darte cuenta, hayas ganado unos cuantos kilómetros de autonomía que te permitan variar tu planificación del trayecto (aunque tampoco demasiado).

No solo tengas en cuenta los puntos de carga en el trayecto… sino también los que haya ‘en destino’. Disponer de un lugar donde enchufar el vehículo cuando llegamos al final del trayecto es algo muy recomendable… pues permite seguir utilizando el vehículo con normalidad. 

También es interesante conocer si hay punto de cargas donde te vas a alojar o a hacer un parón.

En este caso, la opción más cara, pero recomendable, es que elijamos un lugar que disponga de un parking con puntos de carga, aunque sea lenta, ya sea el hotel (en este sentido, los que más apuestan por la electrificación son cadenas como Meliá Hotels International o NH Hotels, en cuya web se puede incluir un buscador con un filtro de aquellos establecimientos que ofrecen un cargador), un aparcamiento cercano concertado o en algún punto de carga público que se encuentre en las proximidades. Otra opción es que comprobemos si el lugar al que viajemos cuenta con una estación de carga rápida, que a cambio de un precio mayor nos puede ser de utilidad para tener el coche listo de cara a un trayecto largo por la zona con solo unos minutos de carga.

-Los viajes, dentro de lo que cabe, por el día y con las temperaturas más benignas.

En verano seguramente este aspecto pasa a un segundo plano; pero en invierno o cuando las temperaturas son más frías, no dudes que llegarás más lejos si decides viajar en la horas de la mañana, a ser posible con sol. Si lo haces, estarás utilizando menos consumidores (como luces, calefacción con mayor intensidad) y la autonomía se verá menos perjudicada. Pero ojo: nunca antepongas la eficiencia en el consumo a la seguridad: 

Si las lunas del coche, debido al frío, comienzan a empañarse por el vaho, no lo dudes y conecta la climatización: la seguridad en ese caso es más importante que un posible ahorro. Para compensar, puedes realizar una conducción más eficiente, llevando seleccionado el modo ‘eco’ que ayuda a incrementar la autonomía, a cambio de suavizar la respuesta del acelerador o de limitar la potencia máxima del vehículo.

Una buena planificación, también exige que tú estés preparado…

Existen diversos cursos que te permiten sacar el máximo provecho a un vehículo eléctrico en términos de eficiencia y autonomía. Y, precisamente, donde mejores resultados puedes obtener y poner en práctica es en los largos viajes. Por poner algunos ejemplos, la  DGT ofrece cursos de Conducción Segura y Eficiente desde 100€ aproximadamente que, además, sirven para recuperar hasta dos puntos del carnet. Por otro lado, con un carácter más profesional, la Academia del Transportista ofrece un curso online de conducción de vehículos eléctricos e híbridos por 99 €, centrado en eficiencia y seguridad.

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¿Algo curioso que deberías saber?

Mientras que en un vehículo convencional de combustión, las retenciones y el tráfico lento son un gran enemigo del consumo, en el caso de los eléctricos sucede lo contrario, de tal forma que en caso de encontrar una retención o tráfico muy lento durante el trayecto, más allá del inconveniente en forma de retraso que pueda suponer, eso jugará en favor de la autonomía del vehículo.