Como cuando me miro al espejo no me reconozco, he decidido hacerme therian. He navegado por Internet para ver si consigo que mi animal interior salga fuera. He encontrado a otra peña con identidad bestia que sube vídeos en los que caminan o corren a cuatro patas –quadrobics se debe llamar–, pero ninguna guía práctica. Habrá que improvisar. He hecho introspección y estoy seguro de que en mi interior hay un oso perezoso que duerme gran parte del día. Para el traje solo he encontrado máscaras de zorro y lobo. Para las colas, el algoritmo únicamente me muestra resultados con plug anal incluido. Creo que no eran esas las que tengo que comprar; no lo sé, igual pruebo también. Quizá la piel de perezoso la deba tejer yo mismo, pero entonces sería más arácnido que úrsido. Lo de colgarme en los árboles lo veo difícil, soy torpe, aunque mi animal también lo es. Lo de TikTok para monetizar será raro: ¿quién va a ver durante todo el día a un casi cuarentón somnoliento y prácticamente inmóvil? : ¿quién va a ver durante todo el día a un casi cuarentón somnoliento y prácticamente inmóvil? Aunque es cierto que eso era Gran Hermano. Supongo que los ronquidos evitarán que alguien llame a Emergencias pensando que asiste a una muerte en directo. Muerte por hastío existencial, eso sí. Le veo posibilidades al tema: de conseguir la vestimenta y la máscara, podría mirarme al espejo y reconocerme, al menos, como un imbécil.