El plan de protección de edificios sale adelante con la única oposición de Elkarrekin

Un Consejo Asesor del Patrimonio ayudará a añadir o retirar del Peppuc elementos construidos

26.03.2021 | 00:39
Miembros de Áncora protestan, ayer, por la situación del Bellas Artes en el Peppuc.

Donostia – El Plan Especial del Patrimonio Urbanístico Construido (Peppuc) de Donostia salió ayer adelante con la única oposición de Elkarrekin Donostia. A pesar de que las críticas al documento fueron abundantes, tanto EH Bildu como el PP se abstuvieron. Así, el PNV y PSE rechazaron las 30 enmiendas de la oposición y dieron luz verde en solitario el documento de protección, que cataloga 1.310 edificios o elementos construidos, 210 incluidos en la última fase de tramitación y de ellos, unas 150 villas.

El debate sobre el asunto, que lleva años sobre la mesa, contó con la presencia de integrantes de la asociación Áncora en el salón de Plenos del ayuntamiento, que mostraron su oposición con carteles del Bellas Artes, poco protegido en su opinión. Más tarde, la entidad informó del derribo, ayer mismo, de la villa Supervielle de la falda de Ulia, una construcción no incluida en el plan.

La concejala de Urbanismo, Nekane Arzallus, defendió el Peppuc, dirigido por el equipo de Luis Sesé, y manifestó que es una "herramienta jurídica" elaborada por especialistas "con criterio", que permitirá al Ayuntamiento seguir unas directrices a la hora de permitir o no determinados cambios en los inmuebles representativos de la ciudad.

La concejala del PNV criticó a quienes reclaman "la catalogación de edificios a granel" y recordó que el renovado documento ha otorgado protección a medio centenar de inmuebles residenciales en manzanas y a otros diez singulares. Además, otras quince edificaciones han subido de categoría B a C.

Arzallus recordó que el nuevo Peppuc incluye la posibilidad de añadir o retirar cualquier elemento a su catálogo, de forma más abreviada, de modo que no haya que reformar el documento en cada caso de duda. Para hacer uso de esta opción se creará de forma reglamentada un Consejo Asesor de Patrimonio Local compuesto por expertos con "competente y acreditada experiencia en materia de patrimonio arquitectónico" y otros representantes como personas de instituciones universitarias del campo de la Arquitectura e Historia, órganos colegiados o colectivos de profesionales de la arquitectura y sociedades o asociaciones relacionadas con el patrimonio de la ciudad.

comercios antiguos

Por su parte, la portavoz socialista, Marisol Garmendia, señaló que "hay que reconocer el esfuerzo realizado" y calificó de "pieza ágil" el futuro Consejo Asesor de Patrimonio porque "no podemos abrir el proceso de revisión del documento cada dos por tres".

Garmendia dijo que el 20% de los edificios protegidos lo han sido incluidos en esta última revisión y admitió que el documento no está todo lo completo que le gustaría, ya que echa de menos el interior de algunos comercios históricos y portales de interés que, en el futuro, podrán ser añadidos. "Confío en que lo lograremos", dijo. Sin embargo, consideró que ahora "no se puede", en alusión a que está a punto de concluir la moratoria en las licencias de derribo para redactar el plan y no aprobarlo supondría que se pudieran empezar a demoler numerosos edificios.

El portavoz del PP, Borja Corominas, hizo suyas de las críticas expresadas recientemente por Áncora, que no ha logrado incluir ninguna de sus enmiendas, y acusó al Gobierno municipal de "hacer trampas" y querer echar en los hombros de la oposición la posibilidad de que termine la moratoria de derribos sin que el plan quede aprobado. Además, se quejó del poco tiempo otorgado a los grupos para estudiar el asunto. Corominas dijo que "el Bellas Artes es un suspiro del pasado" y acusó al Ejecutivo de "maltratar a Urgull llenándolo de bajantes".

El concejal de EH Bildu Ricardo Burutaran, por su parte, rechazó que, si el Gobierno municipal está a favor de mejorar la protección de portales modernistas no aprobase la enmienda de su grupo que pedía hacer un estudio para ello en el plazo de un año. Asimismo, criticó al Gobierno de Goia por haber retirado a línea de ayudas para los edificios protegidos.

Por su parte, Haizea Garay, de Elkarrekin Donostia, dijo que el plan no es una "revisión sino una modificación y que "no se pueden poner palos en las ruedas de los colectivos dejándoles poco tiempo para estudiar el asunto.