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Las cabinas de La Concha y Ondarreta reabrirán en octubre sin duchas

Con el final de la temporada de playas, más corta de lo habitual, terminan las restricciones de acceso en pleamar

16.09.2020 | 00:02
Un hombre sale de La Concha, ayer, última jornada de la temporada de playas que comenzó el 1 de julio, un mes más tarde de lo habitual.

donostia – Las cabinas de La Concha y Ondarreta reabrirán sus puertas en octubre para todo el año, tras finalizar ayer la temporada de playas de 2020, mes y medio más corta de lo habitual. Con el fin del periodo oficial de baños también terminan las restricciones de acceso a La Concha con marea alta, que se han impuesto desde el pasado 1 de julio con el fin de evitar aglomeraciones desaconsejadas por la pandemia del coronavirus.

El alcalde, Eneko Goia, recordó ayer que los socorristas y los hondartzainas que han regulado el acceso a las playas y han dado indicaciones a los bañistas ya no trabajarán, pero alertó de que la Guardia Municipal seguirá controlado que no se produzcan aglomeraciones en las tres playas de la ciudad y que se cumplan los dictados sanitarios. Asimismo, advirtió de que podrá cerrar las playas si se considera necesario por precaución sanitaria.

También desaparecen desde hoy las banderas de aforo y las que informan sobre el estado de la mar para el baño, así como las vallas que acotan determinados lugares. Se mantendrán durante algunos días, por contra, las duchas y papeleras instaladas en la arena.

Las cabinas de La Concha y Ondarreta, por su parte, estarán cerradas hasta fin de mes (aunque con los retretes disponibles) y en octubre reabrirán sus puertas para todo el año, aunque sin duchas, como han estado durante todo el verano por el COVID-19. Una vez reabiertas, los bañistas y deportistas podrán dejar la ropa y también hacer uso de los váteres públicos. El cierre durante quince días de las cabinas obedece a un cambio en el contrato, según fuentes municipales.

Las cabinas de la Zurriola, por su parte, no reabrirán sus puertas hasta el verano próximo. El escaso uso de esta instalación unida a la crisis económica derivada del COVID-19 han llevado a los responsables municipales a dejar cerrada esta instalación y sus váteres públicos.

El concejal de Playas, Miguel Ángel Díez Bustos, recordó que seguirá funcionando el servicio de limpieza y cribado de la arena, que se lleva a cabo a diario, aunque con menor intensidad que en los meses de verano. El corporativo destacó el "esfuerzo desarrollado por los trabajadores de la limpieza de las playas, que han desinfectado a diario las papeleras, los grifos y las duchas de las playas". También destacó la labor de los hondartzainas para regular el acceso.

comportamiento Al igual que el alcalde, el concejal de Playas destacó el comportamiento ciudadano. "Puede afirmarse que, salvo casos aislados, no ha habido incidencias. Por regla general, se han atendido los continuos mensajes difundidos por la megafonía, las indicaciones de los agentes, se han mantenido las distancias, incluso marcando el espacio en la arena...", señaló. "Hemos superado la temporada satisfactoriamente", añadió.

Díez destacó también la utilización de la aplicación Nik Hondartzak impulsada por la Diputación para conocer la situación de las playas en cada momento, así como de la web del Ayuntamiento, que ha recogido la información aportada por las cámaras de Igeldo y Urgull. En total, se han contabilizado 49.599 visitas a la web. El servicio más usado ha sido el de los horarios de la pleamar por las limitaciones de acceso a La Concha. 29.437 consultas se han efectuado en castellano y 2.912 en euskera. Otros apartados, como los aforos de la Zurriola y Ondarreta, así como el protocolo de COVID-19, también se han consultado, aunque en menor medida.