El Gobierno de Irun plantea un presupuesto de 76,5 millones

El Ayuntamiento prevé recurrir al endeudamiento por primera vez en más de una década

27.01.2021 | 01:03
De izda. a dcha., Páez, Santano y Nuño, en la Sala Capitular de la casa consistorial de Irun.

irun – El Gobierno local de Irun presentó ayer el borrador del presupuesto municipal para 2021, una propuesta de 76,5 millones de euros con la que, como afirmó el alcalde, José Antonio Santano, se pretende hacer frente a "uno de los momentos más difíciles" por los que ha pasado la ciudad en las últimas décadas y dar respuesta "fundamentalmente, al desafío del COVID-19, pero sin olvidar los proyectos de largo recorrido".

A pesar de que en comparación al presupuesto del año pasado, de unos 84 millones de euros, la propuesta supone un descenso del 8,9%, el alcalde recordó que en el de esta ocasión hay dos diferencias fundamentales: por un lado, la salida de la residencia Ama Xantalen de la cartera de responsabilidades municipales tras su traspaso a Kabia, dependiente de la Diputación Foral de Gipuzkoa, y la ausencia de la fuerte inversión realizada en 2020 para la Ronda Sur. Ambos conceptos sumaban cerca de ocho millones en las cuentas del año pasado.

Lo que sí tendrá que hacer el Consistorio para mantener la cuantía del presupuesto haciendo frente a la merma de ingresos , principalmente de la asignación del Fondo Foral de Financiación Municipal, será recurrir a su capacidad de endeudamiento, cosa que no ocurría desde 2009 en la administración local.

El delegado de Hacienda, Miguel Ángel Páez, fue el encargado de desglosar las cuentas. Entre otros conceptos, el presupuesto incluye unos 2,9 millones para reactivar la economía local a través del plan Irun Aurrera, numerosas inversiones plurianuales como la de la Casa de las Mujeres y cuantías importantes, de unos 4 millones, para los desarrollos urbanos de San Miguel-Anaka y Alarde.

Por su parte, el delegado de Bienestar Social y edil de Elkarrekin Podemos David Nuño incidió en el compromiso del Consistorio con el gasto social, que se incrementa un 10%.