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"Dejar en la calle a un gato dócil es condenarlo a morir"

La Protectora de Gipuzkoa refuerza su labor contra el abandono y amplía Zuhaitz-pe con espacios de cuarentena para cuidar mejor a los animales más vulnerables

"Dejar en la calle a un gato dócil es condenarlo a morir"Iker Azurmendi

En el barrio Kalezar de Usurbil, rodeado de árboles que mecen sus ramas al viento, se encuentra un refugio que es hogar, abrazo y esperanza. En Zuhaitz-pe, cada ladrido y cada maullido narran historias de soledad, abandono… y también de milagros. La Protectora de Animales y Plantas de Gipuzkoa se ha convertido en un santuario para todos los acogidos que buscan un nuevo comienzo. Al frente de este espacio se encuentra un equipo que con dedicación y cariño transforma los desafíos en oportunidades para cada vida que cruza sus puertas.

El abandono sigue siendo un problema, y Gema de la Peña lo conoce de primera mano. “Estamos viendo un aumento de Malinois y hemos recogido bastantes Mastines. Son perros exigentes, difíciles de controlar si no están bien socializados”, explica. Sin embargo, las causas no siempre son evidentes. “Muchos animales terminan en la calle por cambios de domicilio, porque el nuevo casero no permite mascotas, por ajustes en los horarios de trabajo y también por separaciones, cuando nadie quiere asumir la responsabilidad”, enumera.

Cuando la protectora abrió sus puertas en 1997, la realidad era muy distinta. “Recogíamos cuatro o cinco perros cada día, y el 99 % no llevaba chip. Junto a ellos, atendíamos a un número similar de gatos, todos sin esterilizar. Fue entonces cuando empezamos a realizar esterilizaciones para el Ayuntamiento de Donostia, pionero en el control de felinos callejeros”, recuerda Gema. Hoy, gracias a la concienciación y al uso del chip, Zuhaitz-pe recibe entre uno a cuatro perros por semana, y el 90 % puede regresar con sus familias.

Un Malinois, un mestizo y un mastín comparten techo Zuhaitz-Pe

"No saben alimentarse ni defenderse"

Los gatos, en cambio, padecen de manera más silenciosa. “Dejar en la calle a un felino dócil es asegurarle la muerte. Están acostumbrados al hogar, no saben alimentarse ni defenderse; están tan asustados que acaban muriendo. Incluso en el refugio, muchos sufren tanto estrés y tristeza que se dejan morir”, advierte la responsable de la Protectora de Gipuzkoa.

"“La falta de información sobre los Malinois es una de las principales causas de su abandono. Existe un desconocimiento total y expectativas irreales sobre esta raza extremadamente exigente"

En función de las modas

Tampoco escapan del abandono las criaturas menos habituales, cuya popularidad sube y baja según los caprichos del momento. “Hace años se pusieron de moda las iguanas, luego los hurones, y ahora les toca a los conejos. Suelen ser regalos: se compran adorables de pequeños, pero al crecer roen todo y no se pueden dejar sueltos en casa y los abandonan. Tuvimos que habilitar un terreno específico para ellos”, cuenta Gema.

Pero no solo estos animales enfrentan dificultades, entre los perros, ciertas razas presentan retos particulares. Los Malinois, por ejemplo, requieren ejercicio intenso, educación constante y estimulación mental. “La falta de información es una de las principales causas de su abandono. Existe un desconocimiento total y expectativas irreales sobre esta raza extremadamente exigente”, insiste la encargada de Zuhaitz-pe.

Separarse de las mascotas

Gema identifica patrones claros entre quienes se separan de sus mascotas. “Cuando fallece una persona mayor, la familia a veces decide desprenderse del animal. Ocurre, asimismo, por cambios de domicilio con restricciones del casero o por situaciones familiares complicadas”, señala.

Actualmente, la protectora da cobijo principalmente a perros y gatos, sin olvidar a burros, cabras, conejos y gallinas. Los que más cuesta colocar en un nuevo hogar son los de mayor edad o tamaño, pero aun así el ritmo se mantiene constante y la entrada y salida de los habitantes del refugio suele estar equilibrada.

Dos mestizos pitbull.

En medio de tantas dificultades, no faltan historias. “Hace poco cortaron parte de una verja para meter en la campa a una perra mestiza de Mastín. Nos llevó casi cinco días atraparla, porque el terreno es muy grande, pero finalmente lo conseguimos. Y años atrás rescatamos varios pavos reales del parque Gladys Enea, porque se aventuraban a salir a la carretera”, apunta Gema.

"Siempre intentamos orientar sobre el animal que mejor encaja con cada estilo de vida. Adoptar es una decisión para toda la vida"

Perros conflictivos y gastos con enfermedades

En estos momentos, la protectora está ampliando sus instalaciones con zonas de cuarentena para perros conflictivos y gatos con distintas enfermedades. Estas nuevas áreas permitirán separar a los felinos según sus patologías y aislar a los canes más problemáticos, mejorando su bienestar y facilitando el trabajo del equipo que los cuida.

Para quienes piensen en adoptar, Gema lanza un mensaje claro: “Lo principal es que la persona disfrute de la compañía de los animales. Hay que considerar horarios y rutinas, porque un perro no puede pasar ocho horas sin salir. Siempre intentamos orientar sobre el animal que mejor encaja con cada estilo de vida. Adoptar es una decisión para toda la vida”, sentencia con rotundidad