Los testigos de Jehová estrenan su nuevo local de encuentro en Elgoibar
Ubicado en el poligono industrial de Olaso, servirá de punto de reunión a fieles de Debabarrena y Debagoiena y contará con un grupo que desarrollará las actividades en euskera
Los testigos de Jehová cuentan desde hace unos días con un nuevo lugar de encuentro en Elgoibar.
El domingo 18 de enero tuvo lugar la apertura oficial del local situado en los números 35 y 36 de la calle Olaso, que a partir de ahora servirá como punto de referencia para los creyentes de esta confesión tanto de la comarca de Debabarrena como de Debagoiena.
Debabarrena, Debagoiena y euskera
Las nuevas instalaciones acogerán a varios grupos de fieles. Uno de ellos estará formado por vecinos de Ermua, Eibar y Elgoibar; a este se sumará otro integrado por testigos procedentes de la zona de Mondragón y Bergara, además de un tercer grupo que desarrollará todas sus actividades en euskera.
Con esta apertura, la comunidad da respuesta a la necesidad de contar con un espacio adecuado para reunirse y desarrollar sus actos religiosos.
Trabajo colectivo
La puesta en marcha del nuevo local es el resultado de un intenso trabajo colectivo en el que han participado más de doscientos testigos de Jehová.
En concreto, 153 voluntarios de la zona, junto a otros 67 procedentes de distintas regiones del Estado como Madrid, Galicia y Almería, han colaborado de forma altruista para hacer realidad el proyecto.
El objetivo principal ha sido resolver las carencias existentes hasta ahora por la falta de un punto de encuentro estable y adecuado a las necesidades de la comunidad.
Libertad religiosa
Según han señalado los responsables de la comunidad, los testigos de Jehová están presentes en Elgoibar desde hace décadas.
En sus inicios, y debido a la falta de libertad religiosa, se reunían en casas particulares.
Posteriormente, hace algo más de 50 años, pudieron disponer de un local abierto al público en la calle Juan Guisasola número 5 de Eibar, inaugurado en abril de 1973.
Desde aquellos primeros pasos dados a comienzos de la década de los setenta, la comunidad ha ido creciendo de manera progresiva hasta alcanzar en la actualidad alrededor de 250 miembros.
Tres meses de obras
Las obras de acondicionamiento del nuevo local se han prolongado durante poco más de tres meses y han tenido como finalidad la renovación integral del inmueble.
“Hemos conseguido un espacio más accesible, energéticamente eficiente y respetuoso con el medio ambiente”, explicó Javier Garoña, portavoz de los testigos de Jehová en Gipuzkoa.
Entre las mejoras realizadas destaca la instalación de un moderno sistema contra incendios, el cambio completo de la iluminación interior y exterior por tecnología LED y la incorporación de un sistema de recuperación de aire que garantiza un ambiente limpio y saludable.
Usoa Totorikaguena, una joven guipuzcoana de 21 años que sumó al proyecto participando en tareas como enmoquetar suelos, instalar conductos de ventilación o lijar y pintar paredes, destacó el valor humano de la experiencia.
“Ha sido increíble ver cómo personas tan diferentes se unen por las mismas creencias y valores. He aprendido muchas cosas y me he sentido muy querida, a pesar de no conocer a la mayoría de la gente”, señaló.
Prejuicios
La inauguración del local vino precedida de una jornada de puertas abiertas celebrada el día anterior, dirigida a que los vecinos y vecinas de Elgoibar pudieran conocer las instalaciones y las actividades que desarrolla esta comunidad religiosa.
“A veces existen prejuicios por desconocimiento. Esta iniciativa se ha planteado como una actividad cultural para fomentar la tolerancia y el respeto entre personas de distintas creencias”, señalaron desde la organización.