La 'alfombra roja' de la movilidad sostenible se extenderá un poco más en Arrasate. El Ayuntamiento ha sacado a concurso las obras de ejecución de un nuevo tramo de bidegorri en Araba Etorbidea, que permitirá dar continuidad a la red ciclable existente y completar la salida urbana de esta infraestructura en sentido a Aretxabaleta. Los trabajos cuentan con un presupuesto de licitación de 635.900 euros (incluida la dirección) y un plazo estimado para su materialización de nueve meses, tal y como se recoge en la convocatoria. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 30 de enero. 

El área de intervención comprenderá el trayecto entre las glorietas de 'Arrasate-Mondragón' –próxima a la promoción residencial desarrollada en el solar de Polmetasa–, y la de Takolo, a lo largo de unos 300 metros. Se trata de una vía con un carril por sentido y aceras a ambos lados, donde el itinerario ciclista se interrumpe de manera repentina a la altura del aparcamiento situado junto a la rotonda de entrada al barrio San Andrés, tras rebasar el bloque de viviendas de la antigua parcela de Uribesalgo.

El proyecto plantea una reurbanización integral de este eje para integrar el nuevo bidegorri entre la calzada y la acera, mejorando la seguridad, la fluidez del tránsito ciclista y la accesibilidad peatonal. Para facilitar su ejecución, el ámbito se ha dividido en tres tramos: el extremo sur, junto a Fagor Electrónica; la zona central, en la intersección con Azeri kalea y la gasolinera; y el lado norte, caracterizado por la presencia de estacionamientos.

A distinta cota respecto a la calzada

Según el proyecto redactado por 3Bide, la nueva ordenación prioriza a las y los usuarios más vulnerables. Así, se mantiene un vial por sentido para el tráfico rodado, se integra el carril bici y se encaja la acera, todo ello mediante una plataforma conjunta para peatones y ciclistas, situada a distinta cota respecto a la calzada. La acera dispondrá de una anchura mínima de dos metros, mientras que el bidegorri tendrá un ancho de al menos 2,20 metros.

Uno de los puntos clave de la actuación será la reordenación del aparcamiento emplazado actualmente sobre la acera en el tramo norte. Las plazas se trasladarán a cota de calzada, con el fin de que los vehículos accedan directamente desde la carretera, liberando espacio peatonal. Además, se habilitará una franja de seguridad entre los estacionamientos y el carril bici para evitar interferencias, y se eliminará una plaza y parte de un murete para mejorar la conexión con el bidegorri ya construido.

El tramo, frente a la gasolinera, dirección a la rotonda de Takolo. Anabel Dominguez.

Otras intervenciones

El proyecto incluye también una actualización y adecuación de los servicios urbanos. Entre las intervenciones más destacadas figura el soterramiento de un tramo del tendido eléctrico aéreo, con la retirada de postes en la zona del estacionamiento, lo que contribuirá a una urbanización más limpia y ordenada. Asimismo, se renovará la red de alumbrado, reubicando las luminarias y reforzando la iluminación con nuevos puntos de luz, y se adaptarán imbornales, canalizaciones de drenaje y arquetas de servicios. En cuanto a los pavimentos, según se detalla en el citado proyecto, las aceras se acondicionarán con losas tipo pizarra, incorporando suelo podotáctil en pasos peatonales y cruces con el carril bici, garantizando la accesibilidad. Se instalará, a su vez, nuevo mobiliario urbano, como papeleras, y se recolocarán los contenedores.

De forma complementaria, los trabajos se completarán con la señalización horizontal y vertical en la calle San Andrés, facilitando la continuidad de la vía ciclista mediante una solución de coexistencia entre bicicletas y vehículos.

Las obras, una vez en marcha, se prevén llevar a cabo en tres fases, actuando de manera alterna sobre la acera del lado del río, la opuesta y, finalmente, en la calzada, en la que se sustituirá la capa de aglomerado asfáltico.