Mariluz Cabezas Cid (Beasain, 1971) presenta 'Nunca fuimos ellos', su segunda novela, lanzada este septiembre y ya con segunda edición en marcha. Tras la buena acogida de 'La villa del ángel', escribir 'Nunca fuimos ellos' representó para la autora su mayor reto: escribir con un público expectante, que aguardaba con ilusión su nueva historia. En ella, Mariluz Cabezas despliega un estilo cercano y auténtico, lleno de sensibilidad e intensidad, construyendo personajes que enfrentan las dificultades de la vida con valentía, coraje y determinación. La novela combina emoción y reflexión, entrelazando lucha, esperanza y resiliencia, y deja en el lector una impresión duradera que trasciende sus páginas, recordando que, pese a las adversidades, siempre es posible avanzar y encontrar fuerza en uno mismo.

¿Qué le llevó a escribir 'Nunca fuimos ellos'? ¿Cuál fue el primer impulso qué desencadeno la historia?

El primer impulso vino al escuchar el testimonio de un joven sobre lo dura que era su vida. Eso me hizo reflexionar sobre cómo, desde que nacemos, parece que nuestro destino ya está marcado, y sentí la necesidad de contar esa historia.

¿Qué tipo de historia va a encontrar el lector cuando abra el libro? ¿Qué aguardan sus páginas?

Es una historia de lucha por no convertirse en lo que todos esperan que sean. Narra la vida de dos niños que no se conocen hasta la adultez, pero cuyas vidas transcurren de manera paralela. Son niños que atraviesan sufrimientos que ningún niño debería vivir, y, aun así, luchan por escapar de la marginalidad; y logran salir adelante.

El título es evocador. ¿Por qué lo eligió y qué significa para usted dentro del relato?

El título resume muy bien toda la historia. En un momento de sus vidas, mirarán hacia atrás y comprobarán que ellos, a pesar de todo y de todos, nunca han sido como ellos.

"Los protagonistas son muy de carne y hueso, como cualquiera de nosotros. Es fácil identificarse con ellos"

¿Qué papel juega el lugar en la novela? ¿Es un escenario o casi un personaje más?

La novela comienza en el pueblo imaginario de Aguaslimpias, que simboliza la oscuridad, los secretos, los silencios, la distinción entre clases sociales y los dilemas morales. En ese sentido, sí puede considerarse un personaje más. No obstante, también hay tramas más agradables que transcurren en ciudades reales como Madrid, Sevilla o Milán.

¿Cómo describiría a los protagonistas? ¿Qué es lo que más le interesa de ellos?

Los protagonistas son muy de carne y hueso, como cualquiera de nosotros. Es fácil identificarse con ellos y adentrarse en la historia casi como si fuera la propia.

Como escritora, ¿qué tipo de conflicto le interesa más: los que estallan hacia afuera o los que se viven en silencio?

Ambos me resultan muy interesantes, según lo que se quiera contar en cada momento. Soy muy fan de la derrota; creo que todo lo bueno llega después de atravesar momentos difíciles en la vida.

¿Qué nuevos territorios decidió explorar en esta novela que no había tratado en su debut?

En esta novela hay traición, deslealtad, injusticia y otros temas de calado social, como la violencia en el ámbito familiar. Otro elemento que la diferencia es el tiempo en que transcurre la historia: comienza cuando Angy tiene diez años y la acompañamos hasta pasados los treinta. Es una historia viral en el sentido de que todas las tramas y todos los personajes evolucionan al mismo tiempo, lo que ha sido un reto tan difícil como apasionante.

Su primera novela, 'La villa del ángel', tuvo muy buena recepción. ¿Sintió presión con este segundo libro o fue un impulso para seguir creciendo?

Efectivamente, sentí más responsabilidad, porque era consciente de que estaba escribiendo un libro que iba a ser leído por lectores que lo esperaban con mucha ilusión. Algo que no sucedió con 'La villa del ángel', que escribí sin la intención de que se convirtiera en un libro y mucho menos de que fuera leído por alguien más que por mí.

"Fue muy emocionante, porque el libro está dedicado a mis padres, que estaban presentes, y hubo alguna que otra lagrimilla entre los asistentes"

Si pudiera volver atrás y reencontrarse con la autora que fue entonces, ¿qué consejo le daría?

Le diría que continúe escribiendo con la misma naturalidad y autenticidad, porque eso es lo que hace que sus obras conecten con el lector y que no puedan dejar de leerlas, como me consta por lo que ya me han transmitido quienes la están leyendo.

Y, habiendo recibido ya comentarios de los lectores ¿cómo valora la acogida de este libro?

La novela está gustando mucho, y los lectores se están enganchando de la misma manera que ocurrió con 'La villa del ángel'. Me hace mucha ilusión.

Hace poco presentó su más reciente novela en casa, en Beasain. ¿Cómo vivió la presentación de 'Nunca fuimos ellos'?

La presentación se celebró el viernes 14 de noviembre en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Beasain, que se llenó por completo; incluso hubo gente de pie, fuera del salón. Hablé sobre el proceso de creación y de qué trata el libro, y después, tras el turno de preguntas, firmé ejemplares. Fue muy emocionante, porque el libro está dedicado a mis padres, que estaban presentes, y hubo alguna que otra lagrimilla entre los asistentes cuando les agradecí todo lo que han hecho por mí y por mi hermano.

¿Qué espera que el lector experimente al cerrar el libro?

Al cerrar el libro, creo que, pese a lo duro que pueda resultar en algunos momentos, debe quedar una sensación bonita. Una lectora de 'La villa del ángel' me dijo que aquella historia le dejó “el corazón calentito”, y me gustaría que ocurriera lo mismo con esta novela.

Tras publicar 'Nunca fuimos ellos', ¿tiene pensado seguir escribiendo?

Sí, de hecho ya estoy preparando mentalmente mi próxima novela. Otra cosa será si se publica o no, porque eso depende de factores que escapan a mi control.

"En la partida de la vida, todos comenzamos con unas cartas que pueden ser buenas o malas, pero si sabemos jugarlas bien, podemos ganar la partida"

Y, ¿le gustaría dar continuidad a alguna de sus dos novelas, o prefiere que cada historia sea independiente ?

Sí, me gustaría escribir la segunda parte de 'La villa del ángel'. Aún no sé cuándo podrá ser, porque me encantaría hacerlo desde la Toscana, y por ahora ese proyecto tendrá que esperar.

Si tuviera que resumir 'Nunca fuimos ellos' en una frase, ¿cuál sería?

En la partida de la vida, todos comenzamos con unas cartas que pueden ser buenas o malas, pero si sabemos jugarlas bien, podemos ganar la partida. Actitud positiva: ese es el único margen de libertad que poseemos.

Y si tuviera que elegir una canción que representara esta novela, ¿cuál escogería?

Elegiría 'Resistiré', del Dúo Dinámico; un canto a la resiliencia. Resistir, pero sin dejar nunca de avanzar.

Para quienes estén interesados en su nueva novela, ¿dónde puede adquirirse 'Nunca fuimos ellos'?

Los lectores pueden adquirirla en Revistas Jon y en el estanco de la calle Oriamendi, en Beasain, así como en internet a través de libros.cc y en cualquier otra plataforma online.