Tabernero y angulero
Jesús Salegi cuenta sus experiencias como pescador de angulas
Una faceta de Jesús Salegi que mucha gente no conoce es que es un gran aficionado a la pesca de las angulas, que hasta hace poco abundaban en el Deba para alegría de sus captores. “Llevamos ya dos años con la prohibición y no es que me parezca mal la medida, pero no me parece bien que en Francia o en el resto del Cantábrico se permita su pesca y aquí no”, se lamenta Jesús, que lleva desde los 18 años pescando angulas. “Al principio era libre, pero ya hace unos años lo hacemos con una tarjeta que nos acreditaba como anguleros”.
Eso sí, por muy glamuroso que pueda sonar, Jesús se encarga de dejar muy claro que no es ningún chollo y que él lo hacía por afición y no por negocio. “La licencia permitía hasta 4 kilos por día, pero la mayoría de veces volvía con 100 gramos… y muchas veces con tres o cuatro angulas… o con ninguna. Y para conseguir eso hay que estar de noche, pasando frío, 3 horas…. Además, era mucha la gente que andaba. Solo en Deba había 250 licencias, y muchas eran de gente de fuera, de Durango, de Plentzia…”
Una vez en la vida
Como todos los pescadores, eso sí, Jesús guarda el recuerdo de un gran día. “Un año salí a pasear con el perro sin intención de pescar porque hacía un tiempo horrible, y casi de casualidad, se me ocurrió… “voy a pasar el angulero un poco”… y menos mal que lo pasé… volví con tres kilos, y creo el perro se comió mientras pescaba más que las que yo llevé a casa. Es algo que solo me ha pasado una vez en la vida”, comenta, sin evitar que los ojos le brillen al recordarlo.