El encuentro de Primera División de fútbol sala que enfrentaba al Servigroup Peñíscola y al Noia Portus Apostoli en el Pabellón Juan Vizcarro acabó en una multitudinaria y violenta tangana en la que tuvieron que intervenir las fuerzas de seguridad.
El partido era un duelo aplazado de la jornada 18 que finalizó con victoria visitante (1-6), y saltó por los aires con el pitido final. Una discusión en el parqué degeneró rápidamente en una brutal pelea con empujones, patadas y puñetazos entre ambas plantillas. Las imágenes hablan por sí solas.
La situación se descontroló por completo cuando varios espectadores saltaron desde la grada al campo para unirse a la reyerta. La seguridad privada se vio desbordada, por lo que fue necesaria la intervención urgente de la Policía Local y la Guardia Civil, que lograron disolver la pelea.
El acta arbitral refleja la gravedad de los hechos. Los colegiados expulsaron con roja directa a Sánchez Colchón (Peñíscola) y a Macedo (Noia), pero admitieron que les fue materialmente imposible identificar a todos los agresores debido a la inmensa cantidad de personas que invadió el terreno de juego, ya que en esos momentos se encontraban jugadores, policías, aficionados, policías y demás, mezclados.