Verstappen vence en Catar y aplaza la consecución del título a la última carrera
El neerlandés saca provecho de un error estratégico de McLaren y se queda a 12 puntos de Lando Norris, que termina cuarto y le valdrá con subir al podio en Abu Dhabi para ser campeón
El Campeonato del Mundo de Pilotos de la Fórmula 1 se decidirá en la última cita del calendario, Abu Dhabi, después de que Max Verstappen firmara la victoria en Catar gracias a un grave error estratégico de los McLaren. “Seguimos vivos. Increíble”, celebró el neerlandés.Lando Norris, líder del Mundial y cuarto en Losail, llegará a la carrera definitiva con 12 puntos de ventaja sobre Verstappen y 16 respecto aOscar Piastri, que fue segundo. Es decir, a Norris le valdrá con terminar entre los tres primeros independientemente de lo que hagan sus dos únicos rivales para proclamarse campeón.
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En los primeros compases se cumplieron los pronósticos. Piastri mantuvo la ventaja de la pole y Verstappen, desde la tercera pintura de salida, atacó a Norris, que no presentó defensa para evitar un accidente. El líder del campeonato, que necesitaba ganar la carrera para proclamarse campeón, caía a la tercera posición, mientras que Piastri y Verstappen cumplían con sus deberes. George Russell, cuarto, descendió a la séptima plaza con una mala salida, lo que permitió a Kimi Antonelli afincarse en el cuarto lugar.
La carrera se estabilizó. Se antojaba un escenario monótono, como en la prueba del sábado al esprint. Losail es un circuito que apenas concede oportunidades de adelantamiento. Pero en la vuelta 7 hubo un giro de guion que podía resultar decisivo en la lucha por el campeonato. Un accidente de Nico Hulkenberg provocó la entrada del coche de seguridad. Un momento crítico de la carrera, ya que en esta cita, programada a 57 vueltas, todos los pilotos estaban obligados a prolongar la vida de los neumáticos un máximo de 25 giros, lo que obligaba a dos cambios de gomas.
La decisión que determinó la victoria
Los McLaren decidieron permanecer el pista, mientras que el resto de participantes completó la primera visita al box. Esto suponía que los McLaren pararían en la vuelta 25 y los demás, en la 32. “Deberíamos de haber seguido a Verstappen”, consideró Norris, que pasaba al segundo puesto, por detrás de Piastri y por delante de Max, pero con una parada menos. Ponía en duda la estrategia, la decisión de no replicar la decisión de Red Bul. McLaren había puesto en riesgo a sus dos pilotos. “Ellos han perdido toda la flexibilidad en la carrera”, respondieron a Lando, tratando de aportar calma. Pero la jugada no salió bien. Fue un error grave de interpretación del escenario planteado.
Lo cierto es que McLaren dejó la carrera en manos del azar. Sus pilotos estaban obligados a imponer un ritmo elevado para abrir un gap y tratar de evitar el tráfico después de la primera parada. Pero teniendo en cuenta que la prueba se relanzó en la vuelta 10, el margen de 15 se antojaba escaso para abrir semejante brecha.
Así sucedió. Piastri y Norris exprimieron el potencial del monoplaza. Verstappen, tercero, reducía el ritmo para prolongar la vida de sus calzos a la espera de la parada de los McLaren, que despejarían su camino hacia la gloria. Se formaba un trenecito en la estela de Mad Max, a quien se le presentaba una gran ocasión para ganar la carrera y estirar sus opciones de campeón hasta la última cita del calendario, Abu Dhabi.
De nuevo la prueba se adentró en una fase de estabilidad. La inquietud se posponía al turno de parada de los McLaren. En el giro 24, Piastri realizó su parada y en la 25 y última llegó el turno de Norris. De este modo, Oscar cayó al cuarto lugar y Lando, al quinto. Así, Verstappen saltaba el liderato, perseguido por Carlos Sainz y Antonelli.
En la vuelta 32 pararon todos excepto los McLaren, que de nuevo pasaron a ocupar las dos primeras posiciones. La reorganización de la carrera se emplazaba a la vuelta 49, el límite para la segunda parada de Piastri. “La rueda dura está en mejores condiciones de lo esperado”, reportaron a Verstappen buscando aliento para su piloto, que tenía el triunfo en el bolsillo salvo que un nuevo safety car apareciera antes de que los McLaren llevaran a cabo la segunda sustitución de neumáticos.
McLaren, en apuros
Norris aportó emoción al salirse de la pista. El británico preguntó por el estado de su monoplaza. “Vemos temperatura muy altas en los neumáticos, especialmente en las curvas rápidas”, alertaron el líder del campeonato, que además había sumado tres límites de pista y rodaba bajo la amenaza de una penalización. Era un piloto vulnerable. En la misma curva, la 14 de Losail, Piastri sufrió un trallazo. Los McLaren se sentían contra las cuerdas y llegaban los errores. Sainz, mientras tanto, rodaba con la cabeza gacha para mantener la diferencia de al menos 26 segundos que se tardaba en cambiar de neumáticos para proteger su condición de podio ante la amenaza de los McLaren. Lo consiguió el madrileño, eufórico por su inesperada tercera posición. “Pensábamos que sería el fin de semana más complicado y me veo en el podio”, expresó.
"Todo es posible"
Piastri paró finalmente en la vuelta 42 y volvió a la pista en segunda posición. Tenía catorce giros por delante para recortar los 17 segundos de ventaja de Verstappen para poder firmar la victoria. Norris, por su parte, se detuvo en la 44 y regresó a pista en la quinta plaza. Se le habían colado por delante Sainz, tercero, y Antonelli, cuarto. Norris pudo ganar una posición. Finalizó cuarto. Le bastará con subir al podio en Catar para coronarse tras la victoria de Verstappen y la segunda posición de Piastri. “Todo es posible. Sigo sin pensar en el campeonato”, dijo Max, que está a solo 12 puntos del liderato cuando llegó a verse a 104, aunque tal vez sea el nado de un náufrago que desfallece en la orilla. “Ha sido frustrante”, lamentó Piastri, el piloto con más ritmo del fin de semana pero condenado al segundo peldaño por la estrategia de McLaren, al igual que Norris, aunque en el caso de este último fue un daño menor, ya que un podio en Abu Dhabi le concedería su primer título de Fórmula 1. Si bien, tres pilotos llegarán con opciones de coronarse en la cita postrera.
Fernando Alonso fue octavo, por delante de una nueva debacle de Ferrari, que llevó sus coches hasta el noveno lugar con Charles Leclerc y hasta la duodécima plaza con Lewis Hamilton.