La compañía vasca Sapa, con sede en Andoain y cuyo dueño es el presidente de la Real, Jokin Aperribay, que se centra en sistemas de movilidad dentro del sector de la defensa, ha captado 60 millones de euros a través de un préstamo sindicado a largo plazo con el que espera "expandir sus capacidades tecnológicas en la Unión Europea y en Estados Unidos".
La empresa, especializada en sistemas de movilidad y transmisiones para vehículos militares, ha explicado en un comunicado que ha cerrado este acuerdo con el Instituto de Crédito Oficial (ICO), Banco Santander y EBN Banco de Negocios.
El objetivo del préstamo es dar respuesta a la creciente demanda de su tecnología de transmisiones en el mercado comunitario y estadounidense.
Por ello, la inversión se destinará a tres ejes principales: incrementar la capacidad industrial, modernizar instalaciones y ampliar las líneas de producción de la empresa vasca, que quiere reforzar el posicionamiento de su tecnología dentro de los programas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Según su Plan Estratégico 2025-2030, Sapa aspira a ser el líder tecnológico en transmisiones y grupos motopropulsores en la Unión Europea y la OTAN, además de tener una gran presencia en los programas de vehículos blindados de próxima generación, como el programa MARTE (Main Armoured Tank of Europe), en el que se integró en 2024.
A día de hoy, la empresa dispone de capacidades inmediatas en el campo de las transmisiones, la generación eléctrica, los sistemas de control y de movimiento, así como de mantenimiento en vehículos pesados, lo que le permite aumentar su capacidad productiva en áreas de alto contenido tecnológico.