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El siluro, un coloso que está presente en algunos grandes cauces españoles

La pesca del siluro crea controversia entre los detractores y defensores de esta especie considerada invasora

07.01.2022 | 00:38
Cuatro pescadores, tras capturar un enorme sirulo. Foto: N.G.

donostia – El carpfishing o la captura de grandes especies piscícolas como el siluro (Silurus glanis), que pueden llegar superar los dos metros y superar los 100 kilos de peso, está propiciando la proliferación de aficionados a esta modalidad de pesca. Pero el pez gato, como también se le conoce, está considerada una especie invasora que fue introducida en la década de los 70 en el embalse aragonés de Mequinenza para la práctica de la pesca recreativa.

El cauce del Ebro, a su paso por las comunidades de Aragón y Catalunya; el Tajo, en Extremadura y Portugal; o en las provincias andaluzas de Córdoba y Sevilla, en concreto en el río Guadiana, y en aguas del embalse de Iznájar, entre Córdoba, Granada y Málaga, son algunos de los lugares en los que está acreditada su presencia, por lo que su captura resulta muy atractiva para un buen número de aficionados a la actividad piscícola.

De hecho, el pescador palentino Javier Calvo, especializado en esta modalidad de pesca, destaca que "el Gobierno de Aragón está intentando que su sacrificio no sea obligatorio ya que es una importante fuente de riqueza para los pueblos de la ribera del Ebro al atraer a numerosos pescadores, sobre todo ingleses, aunque también proceden de diferentes lugares de todo el mundo".

controversia Sin embargo, la presencia del siluro en algunos de los ríos españoles crea controversia entre detractores y defensores de esta especie que, atendiendo a la legislación vigente, prohíbe totalmente su devolución al agua una vez que ha sido capturado y exige su sacrificio.

Quienes pretenden conseguir su erradicación con el argumento de que esta especie arrasa con peces, anfibios, tortugas e incluso aves, se encuentran con la oposición de aquellos que abogan por la pesca deportiva sin muerte y que no tienen problemas en reconocer que una vez capturados los vuelven a liberar. Calvo sostiene que "los pescadores no tenemos ningún problema con la presencia en el agua de esos peces; para quienes puede suponer un problema es para las administraciones autonómicas" que gestionan los cauces en los que se encuentran.

La captura de ejemplares de esta alguna de las numerosas variantes con las que cuenta esta especie que está extendida por todo el mundo, de las que cinco pueden ser capturadas en los ríos españoles, "se realiza de dos maneras, ya que es posible llevarla a cabo desde la orilla como en vertical, desde una embarcación", según apunta Calvo.

El mayor atractivo de la pesca del siluro para quienes practican esta modalidad deportiva radica en la resistencia que el pez pone para su captura, ya que "es muy luchador y se pega a los fondos, por lo que resulta muy costoso llevarlo hasta la orilla", indica Calvo. Además, utiliza un curioso sistema de protección ya que "para defenderse abre la boca y se llena de agua para incrementar su peso de forma notable", apunta el aficionado palentino.

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