La muralla de los buitres

La subida a Iparla por la ruta clásica que parte desde Bidarrai recorre durante gran parte del trayecto la cresta de este emblemático monte

04.09.2020 | 01:07
Perfil del monte Iparla con su cresterío cimero. Fotos: N.G.

la muralla de las crestas de Iparla domina toda la orilla izquierda del río Errobi, entre Baigorri y Bidarrai. Esta montaña presenta una disposición morfológica que favorece la nidificación de buitres, ofreciendo en su vertiente este una muralla rica en voladizos rocosos y que se encuentran al abrigo de las perturbaciones climatológicas provenientes del Atlántico.

Este macizo posee dos vertientes bien diferenciadas. La occidental es menos pronunciada y con una ladera suave de hierba y bosque. La oriental, en cambio, es muy abrupta y escarpada, formando una muralla de arenisca rojiza donde anidan los buitres. Nuestra propuesta, que recorre la ladera norte, parte de la localidad bajonavarra de Bidarrai para realizar un rápido y duro ascenso en el que no tendremos mucho terreno para el descanso. Es el recorrido más utilizado y está señalizado por las marcas rojas y blancas del sendero pirenaico GR-10, que discurre por el norte de la cordillera.

Bidarrai es una bella localidad donde destacan los blancos caseríos, rodeados de verdes prados, dedicados al pastoreo; altas cimas, con paredes abruptas y crestas rocosas; y profundas gargantas, como la de Infernuko Zubia. La población se encuentra junto al río Errobi, en un valle encajonado entre la muralla de Iparla y el macizo de Baigura. El recorrido comienza en la parte alta del pueblo, junto al frontón y la iglesia, y al lado del refugio Menditarrena (160 metros) . Este recorrido está señalizado con las marcas rojas y blancas GR-10 y comienza por una carretera asfaltada que va ascendiendo suavemente entre las bonitas y cuidadas casas de esta localidad. Seguimos en dirección hacia el caserío Urdabordia, situado al oeste, dejamos a la izquierda el camino de Olarrepea y tomamos a la derecha otro camino que asciende a través del bosque en dirección hacia la montaña de Iparla para bordear la cima de Harriondi (495 m.), que se queda a nuestra derecha.

Tras unos tramos de bastante desnivel, aparecemos en el collado de Pagalepo (455 m.-40 minutos). Continuamos por el sendero, con la atención puesta en las marcas rojiblancas, a través de la cresta rocosa. Más adelante, el camino asciende por la ladera, contorneando por la izquierda la escarpadura de Buruzune. Vamos remontando por la exigente cresta de Iparla y nos aproximamos de vez en cuando hacia el borde del principio. Aquí es cuando tenemos que extremar las precauciones para no perder el equilibrio y, además, durante los meses de primavera también tendremos cuidado de no molestar a los buitres, ya que es la época en la que se encuentran con sus crías en los nidos.

Vamos rebasando algunas bordas en ruinas por el sendero que va siguiendo la cresta cimera para alcanzar primeramente la cota Larrateko Hegia (962 m.) y bajar seguidamente hasta el collado de Iparla (950 m.-2 horas), donde nos encontramos con el mugarri número 90 y una cruz metálica un poco más adelante.

El último trayecto nos pide un último esfuerzo por el cresterío superior, al borde del precipicio oriental para acceder hasta la cima de Iparla, donde se enclava el vértice geodésico y un pequeño buzón (1.044 m.-2h 15 min.). La panorámica es amplia y podemos ver cimas importantes como Artzamendi y Baigura por el norte, y Mondarrai, un poco más alejado. Hacia el oeste aparecen Larun, Aiako Harria y enfrente el Irubelakaskoa o Alkaxuri. Un poco más al sur, reconocemos el monte Saioa. Hacia el este, completamos la visión con la mirada fija en el mítico Orhi, cuya silueta es muy reconocible; y ya en primer plano, observamos el precioso y perfecto pico de Behorlegi, justo detrás de la capital, Donibane Garazi. El descenso lo hacemos por el mismo sendero GR-10 que hemos tomado para llegar hasta aquí arriba, aunque sin ascender a la cresta de Larrateko Hegia. Tanto en la bajada como en la subida deberemos tener cuidado con la niebla, ya que, aunque el sendero está marcado y es muy evidente, tendremos que desconfiar de las pequeñas grietas que resquebrajan el rellano cimero y deberemos andar con cuidado para no apartarnos del camino.

ficha práctica

Tiempo. 3 horas y 45 minutos (2 horas y 15 minutos el ascenso).

Desnivel. 903 metros.

Distancia. 13,5 km.

Dificultad. Media.

Cómo llegar. Hasta Bidarrai llegaremos desde Kanbo o Donibane Garazi por la carretera D918 que une ambas localidades. Dejamos el vehículo en la plaza que se encuentro junto al Ayuntamiento y el frontón del pueblo.

Cartografía. Baztan. Cuadernos Pirenaicos. Sua Edizioak. Escala 1:35.000.

Ruta extraída del libro Los mejores recorridos para conocer la montaña vasca. Txusma Pérez Azaceta.

Sua Edizioak (www.sua.eus)