“La brecha sigue existiendo, sobre todo en determinados puestos técnicos y de liderazgo”
Lucía Abando echa en falta la presencia de más referentes femeninos dentro del sector vitivinícola
Lucía Abando es ingeniera agrónoma por la Universidad Pública de Navarra y enóloga formada entre Madrid, Gasteiz, Burdeos e Iruñea. Trabaja en la bodega familiar Las Orcas, ubicada en Laguardia (Rioja Alavesa). Defiende la formación y el impulso de la juventud y las mujeres como claves del presente y del futuro del sector vitivinícola.
Proviene de una familia dedicada al mundo del vino. ¿Tenía claro que quería continuar con el negocio familiar?
No fue algo impuesto ni dado por hecho. He crecido entre las viñas y las bodega, así que el vino siempre ha estado muy presente en mi vida, pero quise formarme y descubrir por mí misma si realmente era mi camino. Con los estudios y las primeras experiencias profesionales confirmé que quería volver y aportar mi visión al proyecto familiar, desde el conocimiento técnico y con ideas propias.
¿Cómo fueron sus inicios?
Tenía tres cosas claras: quería elaborar los vinos por parcelas, para mostrar la diversidad que hay en Laguardia y la tipicidad de cada viñedo, convertir nuestras viñas a ecológico y recuperar variedades autóctonas y minoritarias que se fueron perdiendo.
¿Qué le dice la gente cuando sabe que se dedica a la enología?
Muchas veces se sorprenden, sobre todo cuando ven que soy joven y mujer, por el hecho de dedicarme al campo, además de a la elaboración. A menudo la sorpresa viene acompañada de curiosidad y de muchas preguntas, ya que no es un trabajo muy habitual entre la mayoría de la gente. Por suerte, poco a poco somos más gente joven la que se dedica a esto y estamos consiguiendo acercar el mundo del vino a nuestra generación y posteriores, que igual son, ahora mismo, los que menos conocen este mundo.
Faltan referentes femeninos
¿Echó en falta referentes femeninos durante su formación?
Sí, claramente. Durante mi formación había mujeres, pero no tantos referentes visibles en puestos de responsabilidad o con reconocimiento mediático. Creo que ahora eso está cambiando y es muy importante que las nuevas generaciones puedan verse reflejadas en otras mujeres del sector. Pero todavía necesitamos que se nos den más espacios para que mujeres jóvenes que están pensando entrar en el sector vean que es posible y que somos muchas.
Cuando habla con niñas o adolescentes, ¿qué les sorprende más de su trabajo como ingeniera agrónoma y enóloga?
Les sorprende que sea un trabajo tan completo y variado, ya que cada día hago algo diferente, y tan poco “de despacho”. Les llama mucho la atención que implique estar en el campo, en la bodega, viajar, tomar decisiones técnicas y creativas, y que además tenga un resultado tan tangible como una botella de vino.
necesitamos que se nos den más espacios para que mujeres jóvenes que están pensando entrar en el sector vean que es posible
Brecha de género
¿Sigue existiendo una brecha de género dentro del sector?
Ha habido avances, pero la brecha sigue existiendo, sobre todo en determinados puestos técnicos y de liderazgo. En los estudios cada vez hay más mujeres, pero el reto está en que esa presencia se mantenga y se traduzca en oportunidades reales dentro del sector profesional.
¿Ha tenido que demostrar más sus conocimientos por ser mujer y joven?
En algunos momentos sí. Al principio tienes la sensación de que tienes que justificar más tus decisiones o demostrar constantemente que sabes de lo que hablas. A hombres de mi edad no les cuestionaban tanto su trabajo en el campo como a mí, o en las ferias se han llegado a pensar que soy la comercial y que el vino lo hace mi padre. Con el tiempo, el trabajo bien hecho y la constancia hacen que eso se haya diluido y que me tengan más en cuenta, pero sigue siendo una realidad para muchas mujeres jóvenes.
¿Las mujeres aportan sensibilidades o matices distintos a la elaboración del vino en comparación con los hombres?
Más que una cuestión de género, creo que cada persona aporta su propia sensibilidad. Dicho esto, la diversidad, también la de género, enriquece mucho la forma de trabajar, de observar la viña y de interpretar el vino. Cuantos más puntos de vista, más interesante es el resultado.
¿Qué es EDA Drinks & Wine Campus?
EDA Drinks & Wine Campus es un proyecto formativo innovador impulsado para convertirse en un referente internacional en el ámbito del vino y las bebidas, muy ligado al territorio y a la excelencia técnica.
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