El mundo de la belleza está lleno de mitos y leyendas, pero algunos se han convertido en imprescindibles por la eficacia de sus efectos. Y en medio del auge global por saber de las cosméticas naturales, el aceite de ricino ha recuperado su lugar como uno de los ingredientes más valorados para el cuidado capilar. Además, tiene múltiples aplicaciones a la hora de cuidar la piel, el pelo, las pestañas, las cejas y las uñas.

No es casualidad que su fórmula puramente prensada en frío conserve un sinfín de propiedades. El aceite de ricino era utilizado desde tiempos remotos por su eficacia en la fibra capilar. Un estudio del National Institutes of Health destaca que este aceite espeso, de color amarillento, es reconocido por ser antiinflamatorio e hidratante.

Y es que su alto contenido en vitamina E lo convierte en un aliado eficaz para mejorar la apariencia del pelo. Su acción antimicrobiana hace de él un recurso útil frente a la caspa, el frizz, la resequedad y el pelo tratado con tintes.

Qué es el aceite de ricino

El aceite de ricino se extrae de las semillas de ricino (Ricinus Communis) que se cultiva principalmente en África. El principal componente de esta sustancia es el ácido ricinoleico, el cual produce beneficios en la piel y en el cabello. En la época de los faraones egipcios la planta de ricino se usaba con fines medicinales. Por ejemplo, su principal uso era purgar; es decir, combatir el estreñimiento. Actualmente, se incluye en la formulación de algunos productos cosméticos: jabones, champús, acondicionadores y más. Por lo general recibe su nombre en inglés como castor oil

Cómo usar el aceite de ricino

La forma de uso más recomendada consiste en distribuir pequeñas cantidades de aceite sobre el cuero cabelludo, con masajes circulares suaves que estimulen la circulación. No obstante, hay errores comunes que pueden comprometer su resultado, como el uso excesivo del aceite de ricino, no lavar el pelo adecuadamente o aplicarlo sobre el cuero cabelludo con alguna condición dermatológica como la dermatitis.  

Aceite para agrandar las pestañas.

El aceite de ricino no solo se ratifica en ser un tratamiento capilar efectivo, sino también resalta como una alternativa segura y sostenible para las personas que buscan optar por productos sin aditivos químicos. Por eso, para disfrutar de sus beneficios es mejor adquirir el aceite de ricino 100% puro, prensado en frío y se prohíbe su consumo oral.

Aceite de ricino en el ombligo

No existe una base científica que compruebe que poner aceite de ricino en el ombligo beneficie al sistema digestivo. Sin embargo, las redes sociales muestran a personas untándose el aceite de ricino en el estómago y en el interior del ombligo, afirmando que mejora la salud intestinal. Especialistas señalan que el ricino no se absorbe a través de la piel, por lo que ponerlo en la piel es poco probable que afecte a los órganos internos.