Encallan las negociaciones entre el Reino Unido y la UE sobre su relación tras el 'brexit'

Descontento en Bruselas por la "nula voluntad" de Londres de tratar ciertos temas

06.06.2020 | 01:16
Barnier, mostrando documentos que no cumple Londres. Foto: Efe

bruselas – La cuarta ronda de negociación entre Bruselas y Londres ha concluido como comenzó: con diferencias insalvables en las áreas de pesca, competencia leal, cooperación judicial y gobernanza. "No podemos seguir así eternamente", advirtió ayer Michel Barnier, jefe negociador del brexit por parte europea. Quedan siete meses para que el Reino Unido abandone la Unión y las posturas siguen muy distantes.

La primera ronda de negociaciones para la era postbrexit finalizó con "divergencias serias". La segunda, sin avances en las cuestiones clave. La tercera dejó un resultado "decepcionante" y posiciones "extremadamente diferentes". Y la cuarta vuelve a evidenciar la falta de progreso en las cuatro áreas más importantes.

Desde el inicio de las negociaciones en marzo, el objetivo de la UE era progresar en todas las áreas de forma paralela. Sin embargo en las cuatro más problemáticas (pesca, competencia leal, cooperación judicial y gobernanza) las posiciones apenas se han movido en tres meses.

La UE insiste en que un acuerdo comercial ambicioso solo será posible con una competencia leal justa, abierta y ambiciosa. Pero Londres se niega a aceptar los estándares europeos en materia social, medioambiental o de ayudas de Estado. Bruselas exige, además, un acuerdo de pesca con cuotas y total acceso a aguas británicas; Londres quiere negociarlo aparte. La Unión ve primordial que el Tribunal de Justicia de la UE siente jurisprudencia a ambos lados del canal, algo que también rechazan. Y por último, el Reino Unido se niega a asumir garantías sobre la protección de datos de ciudadanos inmersos en procesos judiciales.

sólo un avance El único paso al frente de esta semana es un "compromiso constructivo" sobre la aplicación de la Convención Europea de Derechos Humanos. Pero Londres y Bruselas encallan en lo más sustancial. "Mi responsabilidad es decir la verdad y no ha habido avances significativos", reconoció el francés.

El tiempo aprieta y Londres no se mueve en su negativa para acordar una prórroga del periodo transitorio. "Nosotros siempre hemos estado abierto a extenderlo en uno o dos años. Nuestra puerta continúa abierta", afirmó Barnier. La ambición de la UE era acordar las condiciones de pesca para el 1 de julio de este año, algo que resulta imposible,

Este tiempo de gracia está llamado a concluir el 31 de diciembre. El límite para acordar su extensión es el 30 de junio. De lo contrario solo quedarían dos opciones: ratificar un acuerdo a más tardar el 31 de diciembre de 2020 o que el 1 de enero de 2021 se produzca una salida del Reino Unido abrupta y sin acuerdo. No obstante, fuentes diplomáticas descartaban hace estos días este último escenario "por lo mucho que hay en juego para ambas partes, especialmente para el Reino Unido".

La próxima ronda tendrá lugar a final de este mes. La estrategia de la UE es encararla en las áreas más disruptivas. Durante junio –sin fecha– tendrá lugar una reunión de alto nivel entre Johnson y Von der Leyen.

De nuevo ha aparecido el habitual juego de culpas a ambos lados del canal de La Mancha. Barnier acusó al Gobierno de Boris Johnson de no cumplir con los compromisos que firmó meses atrás: "Ronda tras ronda la contraparte británica se ha distanciado de esta base común".

El francés leyó cuatro párrafos de la Declaración Política en los que Londres se había comprometido a "acompañar el acuerdo con compromisos para evitar desventajas comerciales, cooperar en materia nucelar, lavado de dinero y relación interinstitucional. "Estamos muy lejos de estos objetivos", advirtió.

Bruselas también reprocha a Londres su nula voluntad para hablar de política exterior, desarrollo y defensa. "No entiendo por qué", dijo el negociador, enfatizando que la Unión no permitirá retrocesos en lo pactado en el Acuerdo de Salida.