Euskadi ha superado la barrera de los 2.000 casos de incidencia por cada 100.000 habitantes en catorce días. Este es uno de los últimos datos recogidos en el boletín epidemiológico de Osakidetza, que refleja con claridad cómo la explosión de casos de ómicron está impactando de lleno en todos los indicadores de la pandemia.

Nunca antes la incidencia del virus había alcanzado una cota tan elevada, con 2.076 casos por cada 100.000 habitantes, mientras los pacientes en las Unidades de Cuidados Intensivos por coronavirus continúan por encima del centenar. Concretamente, ya son 110 las personas en una cama de críticos, nueve pacientes más que hace apenas cuatro días.





4.265 nuevos positivos en el último día

Los contagios diarios detectados también se mantienen en niveles estratosféricos. Este domingo se detectaron hasta 4.265 positivos en las 17.050 pruebas diagnósticas realizadas, entre PCR y test de antígenos, según informa el departamento vasco de Salud.

Este incremento en los casos diarios detectados repercute directamente en la positividad, que se sitúa ya en el 25%. Un cifra muy alejada del umbral del 5% marcado por la OMS para establecer una transmisión comunitaria del virus.

Sobre la situación en los hospitales, hay ya 110 pacientes en una cama de críticos, nueve más que el miércoles. También aumenta el número de pacientes en planta con 381 personas hospitalizadas por esta patología, casi cien más que hace cuatro días.

Reunión del LABI a las puertas de Nochevieja

El Consejo Asesor del Plan de Protección Civil de Euskadi, LABI, analizará y aprobará mañana nuevas restricciones de cara a Nochevieja y Año Nuevo, que entrarán en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del País Vasco. De este modo, se espera que las nuevas medidas sean efectivas a partir del miércoles.

Será mañana por la tarde cuando se reúna este órgano, aunque el lehendakari no ha avanzado cuáles serán las medidas que se pondrán entonces sobre la mesa.

Limitación de aforos y horarios

Previsiblemente, las próximas restricciones pasarán por la limitación de aforos y horarios comerciales y de hostelería. De hecho, así se recoge en la propuesta que Urkullu llevó a la Conferencia de Presidentes la pasada semana. Un documento en el que se planteaban aforos del 60 %, la prohibición del consumo de pie en la hostelería y un máximo de diez personas por mesa.

Restricciones para los días festivos

Además, Urkullu proponía que para las jornadas festivas - como el 31 de diciembre y el 1, 5 y 6 de enero- la hostelería y la restauración cerrasen a las 21:00 horas. Quedarían excluidos de esta medida, aquellos restaurantes que los días 31 de diciembre y 5 de enero sirvan cenas hasta las 23:30, hora en la que deberían desalojarse los comedores.

Euskadi ha estado en contacto estos días con comunidades vecinas, como Nafarroa, La Rioja, Cantabria y Castilla-León para que las medidas a implantar sean similares en todas ellas.