Las polémicas declaraciones del juez del TSJPV la víspera de decidir la apertura de la hostelería

El magistrado Luis Ángel Garrido cuestiona las medidas propuestas por los epidemiólogos

10.02.2021 | 21:11
El presidente de la Sala de los Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Luis Ángel Garrido.

El presidente de la Sala de los Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Luis Ángel Garrido, que fue ponente del polémico auto, junto a los otros dos magistrados que permitieron la apertura de la hostelería en los municipios en rojo, realizó la tarde del lunes en Radio Popular unas polémicas declaraciones.

Garrido cuestionó las medidas propuestas por los epidemiólogos, a quienes definió como "médicos de cabecera que han hecho un cursillo". El magistrado consideró que la recomendación de quedarse en casa no aportaba nada nuevo. "Eso ya lo sabían en la Edad Media, no tienen ningún valor añadido".  

Lejos de retractarse, el juez Garrido reiteró esta tarde en ETB-2 que la epidemiología y las ciencias afines están aportando soluciones que "se estaban dando hace cientos de años".

Estas declaraciones no son la única polémica que ha rodeado la decisión sobre la reapertura de la hostelería en Euskadi. Este miércoles se ha conocido que el magistrado tiene en su perfil de WhatsApp el mensaje No more lockdown (No más confinamiento), título de una canción de Van Morrison.

El juez, en declaraciones a La Ser, ha asegurado que es muy seguidor de Van Morrison, que tiene esa frase en su perfil desde noviembre, desde que se aprobó el segundo estado de alarma, y que podría tener esa canción como cualquier otra del cantante.

La sala que preside ya tomó el año pasado otras dos decisiones en contra de medidas adoptadas por el Gobierno vasco para luchar contra la pandemia: en agosto se pronunció inicialmente contra el adelanto a la una y media del cierre de la hostelería nocturna -una medida que quince días después el tribunal acabó aceptando al aumentar los focos de contagios-, y en octubre rechazó la restricción de las reuniones sociales a seis personas por entender que se limitaban derechos fundamentales.