Juicio por Asier Niebla | Las lesiones mortales de Niebla se produjeron tras golpearse contra el suelo

Los forenses aseguran que el impacto le provocó un traumatismo craneoencefálico con dos líneas de fractura

16.12.2020 | 01:10
Imagen de una de las sesiones con jurado que se sigue en la Audiencia de Gipuzkoa. Foto: Iker Azurmendi

donostia – Las forenses que declararon ayer en el juicio por el fallecimiento de Asier Niebla sostienen que las lesiones mortales que sufrió la víctima fueron consecuencia de una caída hacia atrás contra el suelo que le provocó un traumatismo craneoencefálico con dos líneas de fractura.

Esta es la principal conclusión del testimonio prestado por las dos expertas –una de las cuales practicó la autopsia al joven fallecido–, en la quinta sesión del juicio con jurado que se sigue desde la semana pasada por estos hechos en la Audiencia de Gipuzkoa.

La agresión tuvo lugar sobre las 5.00 horas del día 12 de agosto de 2018 en la calle Perujuantxo de la Parte Vieja de Donostia, donde el fallecido, de 28 años, fue presuntamente golpeado por el acusado mientras se encontraba hablando con la exnovia de este, coincidiendo con la primera jornada de las fiestas de la Semana Grande donostiarra

Niebla sufrió un fuerte impacto en la cabeza que le mantuvo ingresado en el Hospital Donostia en estado de coma hasta el 11 de octubre, cuando falleció.

La Fiscalía pide doce años de cárcel para el procesado, que se encuentra en prisión desde que ocurrieron los hechos, como presunto autor de un delito de homicidio.

La acusación particular, en representación de la familia Niebla, y la acción popular, que ejerce el Ayuntamiento de Urnieta, reclaman que se le impongan 20 años de reclusión, al entender que el crimen fue un asesinato por la existencia de alevosía y ensañamiento, con la agravante de que el inculpado habría cometido los hechos "por razón de género".

El abogado de la defensa, por su parte, considera que lo ocurrido no fue ni lo uno ni lo otro, porque, según aseguró en la primera jornada de la vista, los informes médicos apuntan a que la muerte se produjo al golpearse Niebla en la cabeza contra el suelo.

heridas en el cráneo La declaración de las forenses en la sesión del juicio celebrada ayer corroboran ahora en cierta medida esta tesis, al manifestar que las lesiones sufridas por el fallecido en la parte posterior del cráneo "vienen derivadas de la caída sobre un plano de sustentación" de "amplias dimensiones", como el suelo.

Descartan asimismo que el golpe fuera ocasionado por un impacto con un objeto de pequeño tamaño como, por ejemplo, un martillo, que hubiera producido un "hundimiento hacia el interior" que no se da en este caso, en el que el impacto se produjo en la "protuberancia occipital", una zona que, según comentaron, suele resultar dañada en las caídas hacia atrás.

Aclararon además que se trató de un único golpe que produjo dos líneas de fractura en forma de "V", que provocó "elementos de contragolpe" y que el cerebro siguiera "bamboleándose" dentro de la caja craneal, lo que dio lugar además a diversos "focos contusivos" en este órgano.

Una situación que, según indicaron, originó un "hematoma" subdural por ese "movimiento brusco" del cerebro, ocasionado por un mecanismo de "aceleración/desaceleración".

Preguntada sobre la posibilidad de que el golpe hubiera sido debido a un puñetazo, una de las expertas señaló que resulta "muy poco probable" que el impacto de un "puño desnudo" provocara "una fractura en la zona occipital, justo donde el hueso tiene una mayor anchura" y causara una doble fractura lineal de este tipo, además en una persona joven como era Asier.

Las forenses insistieron además que en este caso todo resulta "muy peculiar", porque no existe "ninguna lesión" en las partes blandas "del cuello para arriba", atribuible a un golpe previo a la caída de Asier que debería haber dejado "alguna manifestación externa" de haber tenido una "alta intensidad".

En cualquier caso, los forenses aclararon que el hecho de que no exista una lesión de este tipo no descarta que el golpe se produjera pero que no dejara un rastro "cutáneo", porque podría haber sido "de baja intensidad" o porque no se propinara "de forma directa", entre otras posibilidades.