Euskadi blinda de manera perpetua la capacidad de deuda de las diputaciones

Las instituciones forales tendrán 600 millones más este año y en 2021 y lo compartirán con los ayuntamientos

01.10.2020 | 00:29
Los consejeros Pedro Azpiazu y Olatz Garamendi, ayer con los diputados generales de Bizkaia y Araba y el diputado de Hacienda de Gipuzkoa, Jabier Larrañaga. Foto: Irekia

donostia – Que el Gobierno español haya optado por suspender la regla de gasto para todas las administraciones públicas este año y el próximo ha provocado un profundo suspiro de alivio en todo el Estado porque va a permitir invertir más dinero, pero en este momento las administraciones más exultantes son las vascas por un acuerdo bilateral y previo que las blinda totalmente en cualquier escenario presente y futuro, de manera permanente, y no solo durante dos años o de manera coyuntural por el coronavirus.

El consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, los diputados forales de Araba y Bizkaia y el diputado de Hacienda de Gipuzkoa, Jabier Larrañaga, comparecieron para explicar el acuerdo alcanzado con la ministra Montero en la Comisión Mixta del Concierto Económico. El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, no pudo estar presente al encontrarse confinado por un contacto estrecho.

El acuerdo reconoce por primera vez y con carácter histórico a las diputaciones forales "una capacidad de endeudamiento propia", al margen de las entidades locales estatales. Hasta la fecha, las diputaciones forales tenían que cumplir con los límites impuestos a cualquier ayuntamiento español. Ahora tendrán asegurado un carril propio, como lo tiene el Gobierno vasco al margen de otras comunidades. En concreto, las diputaciones podrán incurrir en un déficit del 0,9% este año lo que, sumado al 2,6% del Gobierno vasco, eleva la cifra total al 3,5%. Para el próximo año, ascenderá al 3% (2,2% del Gobierno vasco y un 0,8% de las diputaciones). Supondrá contar con unos 4.500 millones más en el total de la comunidad.

En el contexto general, siguiendo las recomendaciones europeas, no habrá regla de gasto en el Estado este año ni el próximo, pero el déficit pasa ahora a denominarse "tasa de referencia" y sigue estando ahí de manera más flexible y menos coercitiva. Euskadi ya ha pactado el suyo propio con este acuerdo. No se impone de manera automática a las diputaciones forales el criterio que se aplique a los ayuntamientos estatales y las diputaciones de régimen común. Además, en este escenario de mayor flexibilidad, en el caso de que el virus repuntara y hundiera la economía, el Gobierno vasco tiene margen para elevar sus cifras de déficit. Azpiazu añadió que, tras estos dos años con las reglas en suspenso, habrá que afrontar la recuperación y"las diputaciones tendrán identidad propia en esa futura senda de 2022 gracias a este acuerdo, con capacidad de déficit y deuda propia". El acuerdo es permanente y es la parte que más ha costado arañar en el pacto. No es una cesión coyuntural por el virus, sino definitiva por el régimen foral. "Sienta un precedente. Es un antes y un después al reconocer la arquitectura institucional vasca", recalcó.

Las cifras acordadas van a permitir a las instituciones vascas arrancar la elaboración de los presupuestos para el año que viene con certidumbre. A la espera de que se confirme la caída de la recaudación por el coronavirus en el Consejo Vasco de Finanzas, las instituciones vascas confían en que la capacidad de endeudamiento pactada permita no hacer recortes sociales y tener suficiencia financiera. Estos porcentajes permitirán al Gobierno Vasco disponer de 1.716 millones de euros más en 2020 y 1.617 millones en 2021, y las diputaciones forales tendrán 595 millones en 2020 y 588 en 2021. Por territorios, este año el acuerdo se traduce en 300 millones en Bizkaia, 200 en Gipuzkoa y 90 en Araba. Por lo tanto, ese 0,9% es un déficit compartido.

En el caso vasco, por la singularidad foral, la tutela de los ayuntamientos corresponde a las diputaciones, y serán ellas las que pacten con las entidades locales su capacidad financiera. En Gipuzkoa, desde el principio de la pandemia, la Diputación abrió un cauce con los ayuntamientos para trasladarles la idoneidad de alinear estrategias para abordar juntos los escenarios de máxima necesidad.

Este acuerdo cumple el pacto del PNV con el Gobierno español y reconoce la singularidad del Concierto Económico, sacando por completo a todas las instituciones vascas del régimen común. También se ha acordado una deuda para el Gobierno del 16,3% para 2020 y el 16,9% para 2021, lo que supondría alcanzar los 10.821 millones y 12.440 millones. Se publicaron también los cupos líquidos de 2019 (1.344 millones) y 2020 (1.352), y las compensaciones por impuestos especiales (74,2 y 86,6 millones), además de la valoración de las políticas activas de empleo (180,7 en 2018, 178 en 2019 y 271,1 en 2020).

La suspensión de los objetivos de déficit y deuda para este año y el siguiente allana el camino a la ministra Montero para aprobar sus presupuestos, aunque ahora mismo está en debate si se debe votar el techo de gasto de todos modos. Eso sí, consigue sofocar la rebelión de los ayuntamientos y les permite gastar el remanente, pero presentará unas tasas de referencia, más flexibles. Este paso supone escuchar a Europa, que pedía aparcar la austeridad.

"El acuerdo sienta un precedente. Es un antes y un después y reconoce la arquitectura vasca"

pedro azpiazu

Consejero de Hacienda