El Lehendakari ha trasladado al rey la necesidad de afianzar la gobernanza colaborativa

Urkullu ha vuelto a compartir una reflexión que permita avanzar en un nuevo modelo de Estado

15.09.2020 | 20:17
Felipe VI e Iñigo Urkullu en el palacio de la Zarzuela

La reunión se produce en el momento del inicio de la nueva legislatura en Euskadi y en el marco de la cortesía institucional. Se ha desarrollado en un clima de cordialidad y ha tenido una duración de dos horas y media.

En la primera parte del encuentro se ha tratado la situación creada por la pandemia del coronavirus desde el pasado mes de marzo. Se han compartido las lecciones aprendidas en todos los ámbitos de los servicios esenciales a la ciudadanía, la afección de la misma a los diferentes sectores de actividad económica y al empleo, así como a la convivencia social.

El Lehendakari ha dado cuenta de la situación en Euskadi desde el día 13 de marzo, en que se declaró la emergencia sanitaria, hasta la fecha. Ha destacado la importancia del Autogobierno y de las instituciones vascas a la hora de afrontar esta situación. En este sentido, una de las lecciones aprendidas ha sido la necesidad de fortalecer la gobernanza colaborativa, esto es, un modelo que defina con mayor claridad las responsabilidades y armonice las relaciones entre las diferentes instituciones.

El Lehendakari ha trasladado la necesidad de afianzar esta cultura de la gobernanza colaborativa. Esta es una de las lecciones aprendidas en esta pandemia y el modelo es de aplicación también a la colaboración público-privada, así como a la profundización en las relaciones de las instituciones públicas con el tercer sector y la sociedad civil organizada.

Desde el punto de vista económico y social, el Lehendakari ha trasladado la visión futura de un proyecto que tiene como objetivo sumar reconstrucción y transformación. El inicio de la legislatura permite compartir diagnóstico, estrategia y plan de acción con el horizonte de asentar una Euskadi más verde, más digital y más inclusiva.

Por último, el Lehendakari ha vuelto a compartir una reflexión que permita avanzar en un nuevo modelo de Estado. La Disposición Adicional Primera de la Constitución de 1978 presenta los Derechos Históricos como engranaje entre el sustrato foral y el constitucionalismo del Estado moderno. El Estatuto de Gernika de 1979 supuso el reconocimiento, en el bloque de constitucionalidad, de la identidad singular y diferenciada del Pueblo Vasco, constituida por la titularidad de los Derechos Históricos.

Ahora se presenta el objetivo y la oportunidad de actualizar el Autogobierno vasco. Este proceso debe asentarse en un Acuerdo amplio en Euskadi y en un nuevo Pacto con el Estado. Se trata de pactar la modernización del modelo de relación singular y bilateral que simbolizan los Derechos Históricos del Pueblo Vasco, estableciendo un sistema de concertación y bilateralidad con garantías de cumplimiento de lo acordado.

El objetivo es alcanzar un Acuerdo / Pacto político de futuro que reconozca la realidad nacional de Euskadi, la singularidad del Autogobierno vasco, asiente una relación bilateral con el Estado y favorezca la presencia y proyección internacional de Euskadi Basque Country.