Este lunes vuelve por enésima vez ¡Allá tú! a Tele 5, después de que fuera reconvertido, en sus últimos intentos, en programa de verano de pésimas audiencias, tan pésimas que dejaron unos programas sin emitir de un año para otro porque ni con el bajo listón de las audiencias, que se piden en esos meses, la cosa se sostenía. Pero esto no es como el famoso plato de lentejas, que si no las quieres las dejas, y hay programas que, aunque la audiencia no quiera ya, insisten en que traguemos con ellos.
Esta vez han hecho hueco al concurso de las cajitas (qué analógico queda ya eso), quitando de la programación Agárrate al sillón (el único programa de culturilla general que le quedaba en pie a Tele 5), que en Francia se emite con éxito desde hace 20 años, pero que en la cadena de la rima fácil ha durado seis meses, víctima de un maltrato de cortes publicitarios eternos y mal ubicados seguido de cambios absurdos en la mecánica que no han hecho otra cosa que empeorar el formato original. Por cierto, que demostrarán otra gran torpeza si mandan a Eugeni Alemany a Sevilla y, tras quitarle el sillón, le quitan también la silla.
Tras la marcha de Jesús Vázquez, han fichado a Juanra Bonet para que se haga un Carlos Latre. Para abaratar costes, ¡Allá tú! ha reducido una vez más el premio gordo, que antaño fue de 600.000 euros y ahora de 100.000 (el más bajo de su historia), pensando que será suficiente para enfrentarse al millonario bote de 'Pasapalabra'.
Una Tele 5 anticuada, con falta de ideas y ambición, vuelve a programar mirando al retrovisor para recuperar un concurso ya quemado que compró en 2004. Además, ya graba la enésima vuelta de la versión de baratillo de El precio justo, otro concurso pesetero (sigue haciendo falta una palabra equivalente en euros) inventado en 1956 que hace cinco años ya naufragó en Tele 5 con Sobera, igual que le ocurrió en Antena 3, con Juan y Medio.