La Fiscalía de Gipuzkoa pide penas que suman 29 años de cárcel y 30 días de localización permanente para un hombre al que acusa de violar en dos ocasiones a su mujer y de maltratarla en distintos lugares de Pasaia, Errenteria y Oiartzun quebrantando la orden de protección de la víctima.
Según recoge el escrito de acusación del Ministerio Público, los hechos se remontan a 2018, cuando un día del mes de enero el procesado se encontró en la calle con la víctima, con la que en ese momento ya no mantenía relación sentimental, y le cogió el bolso en el que llevaba 3.000 euros.
El hombre le aseguró entonces que si le acompañaba a Pasaia y subía con él a su piso le devolvería el dinero, si bien una vez en el inmueble presuntamente la violó, la golpeó y la amenazó con que, si gritaba, el hermano de él mataría al hijo y a la madre de ella en el país del que ambos son originarios.
Después de estos hechos, la perjudicada se dirigió a la comisaría de la Ertzaintza de Errenteria para denunciarlo, pero el varón la interceptó y volvió a amenazarla con matar a sus familiares si lo hacía.
Mismos hechos
En septiembre del mismo año, volvió a repetirse una situación similar cuando la víctima se encontró con el acusado al salir de su trabajo en Errenteria y regresó con el hombre al mismo piso de Pasaia donde volvió a violarla, según la Fiscalía.
Transcurridos unos meses, en diciembre de 2018, el inculpado se enteró de que la mujer estaba embarazada y la esperó a la salida de su trabajo, tras lo que presuntamente la agarró de los brazos y le apretó la zona del vientre lo que le provocó un sangrado vaginal y una amenaza de aborto.
No obstante, la pareja retomó la convivencia en mayo de 2019, cuando ambos comenzaron a residir en un inmueble de Oiartzun, tras lo que la mujer dio a luz a la hija de ambos.
Se inició entonces un período en el que, hasta enero de 2021, el hombre presuntamente "sometió a su pareja a violencia psíquica y física de manera habitual en forma de vejaciones y agresiones como agarrones, puñetazos y patadas" con ánimo de "quebrantar su tranquilidad y creando un clima de angustia y miedo por su trato violento".
De esta manera, era habitual que se dirigiera a ella con expresiones ofensivas y de menosprecio, al tiempo que la acusaba de no respetar su religión.
Finalmente, el 1 de enero de 2021, el hombre presuntamente "se tornó agresivo" cuando la víctima regresó al domicilio familiar después de pasar la Nochevieja en casa de unos amigos, la insultó e intentó propinarle una bofetada, aunque ella logró interponer el antebrazo.
Aunque, tras este episodio cesó la convivencia de la pareja, el 3 de abril, el varón volvió a abordar a la perjudicada en Oiartzun, le dijo que quería volver, al tiempo que la arrastró varios metros tirando de ella por los brazos mientras volvía a amenazarla con matar al hijo que ella tenía aún en su país de origen.
Dos delitos de violación
El Ministerio Público considera que estos hechos son constitutivos de dos delitos de violación con la agravante de parentesco; de otros dos de quebrantamiento de condena; de un delito continuado de amenazas leves; de un delito de maltrato habitual, de otro de vejaciones injustas y de tres delitos de maltrato no habitual.
Además de las citadas penas, la Fiscalía solicita que una vez sea excarcelado, el hombre permanezca 16 años en situación de libertad vigilada, aunque también reclama que se le sustituya el último tercio de la pena de prisión por la expulsión de nuestro país durante 18 años. Asimismo, pide que compense a la víctima con 5.120 euros, y que no pueda comunicarse ni aproximarse a ella durante 17 años.