Vecinos y conocidos de la mujer agredida este pasado miércoles por su hijo, de 47 años de edad, con un cuchillo en Irun, que ha fallecido en el hospital horas después de su ingreso, se han mostrado "muy afectados" por lo sucedido y han apuntado a que el agresor "sufría depresiones".

Decenas de personas, convocadas por el Ayuntamiento y las asociaciones que componen el consejo de Igualdad (Argoiak, Bidasoako Elkarte Feminista, Gaurko Andreak, Irungo Emakumeen Etxea, Txingudi Elkarte Feminista y Uxoa), se han congregado esta tarde en la Plaza San Juan del municipio para manifestar su más absoluto rechazo al asesinato.

En la concentración han participado la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, la alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, y la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, entre otros representantes institucionales.

El suceso se produjo sobre la una y media de la tarde del miércoles en la localidad guipuzcoana, cuando el supuesto agresor se desplazó hasta el domicilio de su madre, donde la ha habría agredido con un cuchillo. Una tía del supuesto autor y la pareja de la víctima intermediaron para ayudar a la mujer y el agresor abandonó el lugar en una motocicleta.

Una patrulla de la Ertzaintza, cuya comisaría se encuentra a menos de 100 metros en línea recta, se desplazó de inmediato hasta el domicilio y asistió a la víctima, que fue evacuada a un hospital donostiarra. El presunto agresor fue detenido minutos después.

Imagen de la vivienda en la que residía la víctima Javier Etxezarreta/Efe

La mujer falleció, finalmente, en el centro hospitalario sobre las 22.30 horas. El detenido permanece en dependencias policiales a la espera de ser puesto a disposición judicial.

"Muy buena mujer"

Begoña, que conocía a la víctima, ha asegurado a los periodistas que era "muy buena mujer, muy de sus hijos, muy de cuidarle a los hijos, a su madre, porque esta chica se quedó viuda y se quedó con sus padres".

Así, ha explicado que vivían en la calle Kostorbe Alde, cercana al Stadium Gal, "de toda la vida". "A los hijos yo personalmente no los conozco, pero mi hija sí los conoce", ha señalado, para añadir que el agresor "debía tener depresiones, pero bueno, pero de ahí a esto no sé, la cabeza va como va, pues oye, a veces".

En esa línea, ha apuntado que todo el vecindario de la zona del barrio irundarra de Santiago "está muy afectado" y ha lamentado su fallecimiento. "Nadie se podía esperar esto. La última vez que la vi estaba con su madre, que la había sacado de la residencia y estaba paseando con ella. Qué palo, de verdad", ha expresado.