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Gipuzkoa se da un plazo de nueve meses para solucionar los atascos en la N-1

Las Juntas instan a la Diputación a crear “un servicio eficaz de grúas para la retirada rápida de vehículos” accidentados

Gipuzkoa se da un plazo de nueve meses para solucionar los atascos en la N-1Javi Colmenero

Nueve meses. Es el plazo dado por las Juntas Generales a la Diputación de Gipuzkoa para que elabore un informe con “diferentes opciones técnicas” para mitigar los problemas de los constantes atascos en la red de alta capacidad del territorio. Un informe encaminado a poner en marcha “un servicio eficaz de grúas de rescate” que permitan retomar la fluidez del tráfico a la mayor brevedad tras un accidente o avería en la N-1.

Las Juntas debatieron este miércoles sobre esta cuestión y aprobaron por unanimidad una enmienda transaccionada por EH Bildu, PNV y PSE, que finalmente fue apoyada también, aunque con reservas, por el PP y Elkarrekin.

El debate puso el foco en la N-1, donde en 2024 (último año del que se tienen datos) se registraron 385 accidentes, pero también en otras vías de alta capacidad, como la A-15 o la AP-8. E incidió con especial intensidad en el tráfico de vehículos pesados que, según el juntero de EH Bildu Oskar Bordes, representan “el 16% del tráfico de la AP-1, hasta el 20% en la N-1, más del 20% en la A-15 y entre el 20% y el 36% en la AP-8”.

“Cada vez que se produce un accidente o una avería se causa un daño directo a la circulación”, dijo Bordes, para quien “el tiempo es decisivo, ya que cuanto más tiempo permanece un vehículo obstaculizando la vía, mayor es el riesgo de que se registre otro accidente”. Hablamos de vías con una densidad de tráfico muy elevada, que alcanza los 25.000 vehículos diarios por sentido en la N-1 y en la AP-8, y los 28.000 en la A-15. “Un accidente o avería incide en la circulación de todo el territorio”, reiteró Bordes.

El juntero consideró necesario un “mecanismo técnico eficiente para rescatar vehículos” y puso el ejemplo de Catalunya, donde, tras el fin de la concesión de la AP-7, “la Generalitat licitó un servicio para retirar vehículos de más de 3.500 kilos con rapidez”. “Si se ha hecho en Catalunya, ¿por qué no aquí?”, cuestionó.

Bordes recordó el ejemplo del Plan de Vialidad Invernal, en el que se disponen recursos humanos, recursos técnicos y protocolos, dividiendo Gipuzkoa en cuatro zonas. “La propuesta que traemos es un planteamiento similar pero con grúas”. Algo que, según afirmó, “lleva bastantes años funcionando en Bizkaia”, donde “en 2024 se evitaron 1.430 kilómetros de colas”.

“Somos conscientes de que este problema no se va a solucionar de repente y también de su complejidad. Por eso hemos aceptado el plazo de nueve meses”, declaró en relación a la enmienda transaccional presentada junto a PNV y PSE en la que se añadió la necesidad de este informe previo.

“Poco ambiciosa”

Esta cuestión es, precisamente, con la que se mostró disconforme el PP. “Nos suena bien, pero se nos queda algo corta, poco ambiciosa, para comodidad de este Gobierno foral”, dijo Iñigo Manrique. Le faltan, en su opinión, “medidas más concretas, como el establecimiento de un servicio de grúas de rescate rápido y eficaz, un protocolo de habilitación de rutas alternativas o pasillos baipás, o algo tan elemental como la mejora de la señalética”.

El popular reiteró que “no es un debate nuevo” y recordó que en ocasiones anteriores la Diputación lo resolvió con la construcción de nuevas carreteras como la AP-1, la autovía de Leitzaran, la Eibar-Vitoria, el desdoblamiento de Etzegarate o el Segundo Cinturón de Donostia.

Siete grúas

El jeltzale Xabier Otxoa, en cambio, consideró que “a un problema así de complejo no se le puede dar una respuesta improvisada”, de ahí el plazo de nueve meses para estudiar la medida más eficaz. Recordó, en este sentido, que el asunto no parte desde cero, sino que el Plan de Vialidad Invernal presentado en noviembre por el Gobierno Vasco ya contempla la ubicación en lugares estratégicos de siete grúas pesadas que intervengan con rapidez en caso de accidentes o averías

La enmienda defendida ayer, a su juicio, “no cierra puertas, no rechaza opciones y no impone soluciones”.

Una grúa retira un camión accidentado en la AP-8.

El representante del PSE Iñaki Ruiz destacó los problemas que genera la N-1 en Buruntzaldea, Tolosaldea y Goierri. “Accidentes, colapsos, retenciones que se alargan durante horas, y una sensación de inseguridad y cansancio que no podemos normalizar” en la “columna vertebral del territorio” que, cuando falla, “falla la movilidad, falla la actividad económica y falla en parte la confianza de la ciudadanía en sus instituciones”. Por eso, planteó analizar las medidas que permitan mitigar los atascos “no desde la improvisación, no desde el titular fácil, sino desde el trabajo serio, coordinado y sostenido en el tiempo”.

En la misma línea, Mariví Eizaguirre, de Elkarrekin, habló de una carretera “saturada” en la que cuando ocurre un accidente “se producen kilómetros de retenciones durante horas por falta de rapidez en la retirada de dicho vehículo”. Las consecuencias, según dijo, se traducen en “pérdidas económicas importantes, personas que no llegan a citas médicas, que pierden autobuses o vuelos, horas de trabajo perdidas...”. “Si la gente reclamara todas estas pérdidas a la Diputación, probablemente saldría mucho más caro que concertar un servicio de grúas rápidas de gran tonelaje con una disponibilidad inmediata”, añadió.

Planteó también la necesidad de “bonificar o incentivar el uso de las autopistas” para los vehículos de gran tonelaje, porque a los camiones “les sale mucho más barato circular por la N-1 que por la AP-1 y la AP-8”. “El resultado es evidente”, reiteró, “más camiones, con más riesgos de accidentes y más colapsos”.